‘Laila Winter y Los Señores de los Vientos’, confirmación de una nueva saga

Laila Winter y Los Señores de los Vientos
El año pasado reseñé ‘Laila Winter y las Arenas de Solarië’, la primera novela de la gaditana Bárbara G. Rivero. Ya por aquel entonces me sorprendió gratamente, al encontrarme con una novela con un ritmo increíble, frenético, en el que los protagonistas apenas tienen descanso. Con la continuación, ‘Laila Winter y Los Señores de los Vientos’, las historias de la chica del pelo verde en el mundo de las hadas (perdón, la “Bella Gente”) se confirman como saga, y de paso queda claro que la acción desbocada va a ser la tónica habitual.

Esta segunda parte retoma la historia de la anterior prácticamente sin descanso. Y apenas van a tener de eso Laila y sus compañeras de aventuras. La autora ha sabido mantener el mismo ritmo que en la anterior novela, y el lector se ve arrastrado de capítulo en capítulo, de un mundo a otro, al igual que las protagonistas.

Tras la aventura de la primera novela, las protagonistas se ven acusadas formalmente por los daños causados en sus correrías. En su huída por el Reino de Airië, descubrirán que esto forma parte de una lucha política a gran escala y, quién sabe, quizás de paso descubran algo más sobre los Ithiries, de los que Laila parece la última descendiente.

Bárbara se olvida de introducciones innecesarias y desde la primera página revoluciona la más o menos calmada escena final de ‘Las Arenas de Solarië’. Una vez presentados los personajes y mundos en la anterior, aquí va al grano, a lo que interesa: pronto empezarán a desvelarse algunos de los misterios que quedaron abiertos, con nuevas pistas reveladas… pero por supuesto descubriendo nuevas intrigas, extraños acuerdos y una nueva colección de personajes, que vienen con sus propios secretos ocultos.

El argumento de esta segunda novela es más interesante. Ya no se trata de un extraño concurso que termina siendo la excusa para mostrarnos la lucha por salvar un mundo, ahora desde la primera página sabemos que el peligro es real, y aún mayor de lo imaginado. Las intrigas que se van desvelando demuestran que la visión casi naïf que se mostraba en ‘Las Arenas’ era sólo una fachada, que ocultan los complots y miserias de los más poderosos señores de Faerië. Y lo que es mejor, muchas de estas nuevas tramas van creciendo y mejorando capítulo a capítulo, desgranándose poco a poco.

Los personajes también maduran considerablemente y ganan en profundidad, especialmente algunos secundarios. Por poner un ejemplo, y sin entrar en demasiados detalles ni reventar parte de la historia, la Reina Titania demuestra ser algo más que una simple gruñona como se muestra en ‘Las Arenas’, un persona mucho más rico de lo que parece.

Eso es quizás lo que más me ha gustado de la novela, que hasta la última página se van conociendo las piezas del puzle, mientras la vorágine de acción no te deja despegarte de la novela.

Pero su mayor baza es también su principal defecto. Si en ‘Las Arenas’ se quedaban cabos sueltos, ‘Los Señores del Aire’ queda prácticamente inconclusa, con un cliffhanger de esos que ha puesto tan de moda ‘Lost’. Es tan brutal que hace plantearte si todo lo que se ha logrado durante la novela ha sido para bien, o si se ha destapado una peligrosa caja de Pandora. El papel de algunos de los elementos de misterio que más importantes pueden parecer, como los extraños Tenebrii, tan sólo se quedan en un adelanto para siguientes entregas.

Laila Winter y Los Señores de los Vientos: Tres estrellitas post-apocalípticas y media Si bien todo esto hace que se espere con más ansias la continuación de la saga, también te deja un poco a pié cambiado, porque después de tanta acción, parece como si faltara un desenlace algo más completo. Supongo que no sería tanto problema si Bárbara tuviera lista la continuación de aquí a un mes. Así que Bárbara, cuando leas esto, cierra el navegador y ponte a escribir…

Por cierto, preciosa la nueva portada, que según la editorial será la base para las de las futuras entregas.

En ZonaFandom | Laila Winter y las Arenas de Solarië: las hadas no son como pensabas

Etiquetas

Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

Compartir este Artículo en