‘Laila Winter y La Maldición de Ithirïe’: Cuando sólo queda la venganza

Laila Winter y la Maldición de Ithirïe

*Bárbara G. Rivero* continua narrando la crisis entre reinos mágicos en *’Laila Winter y la Maldición de Ithirïe’*, tercera novela de la saga. Si con la anterior novela se confirmaba como saga, con esta Bárbara deja claro que ha encontrado el camino correcto.

*’La Maldición de Ithirïe’ es digna continuación* de la anterior, que como ya comenté, se quedaba absolutamente abierta, quizás demasiado, puesto que apenas había una escena que pudiera ser considerada como desenlace. Y aunque en esta ocasión la autora no ha desaprovechado la posibilidad de mantener en vilo al lector, al menos sí ha cuidado de no decepcionarle. En la tercera entrega se ha conseguido *un equilibrio entre tensión y desenlace* más satisfactorio.

El ritmo de esta entrega es *algo más pausado* que el de la anterior. Si bien las protagonistas apenas tienen descanso, la acción es más calmada, aunque también más intensa. El tablero de juego, que ya ganó en complejidad, ahora se abre al lector.

Si en ‘Los Señores de los Vientos’ Laila y sus amigas se veían arrastradas por los acontecimientos, con la sensación de ser peones en las estrategias enfrentadas de las reinas, ahora son ellas las que se ven en la necesidad de dar el paso, establecer el plan, e implicarse para llevarlo a cabo.

Nos encontramos que en esta ocasión *la historia es mucho más cruda*, un mayor nivel de destrucción. Los grandes poderes ya han dejado la pantomima a un lado, las buenas formas y las indirectas que son habituales en la diplomacia entre reinos. Por una parte, la Reina Maeve ofrece su verdadero rostro, conocemos su auténtico origen. Por otro, conoceremos cuál es *la maldición que llevó a la desaparición de Ithirïe*, y cuál será el precio a pagar por ello. Cuando sólo queda la venganza como objetivo vital, la aniquilación mutua es una opción válida.

Un aspecto en el que esta entrega te deja en ascuas es con *los Tenebrii*, unos extraños seres oscuros que llegan a mencionarse como terrores inimaginables al final de la segunda entrega, y que apenas llega a presentarnos en la tercera entrega. En lo poco que podemos ver de ellos, los Tenebrii apuntan a ser *el concepto más original e interesante* de toda la saga. Presiento grandes posibilidades de desarrollo, si Bárbara sabe aprovecharlo.

*El elenco protagonista es quizás el gran olvidado* por parte de Bárbara. Aquí el cuarteto habitual se fragmenta debido en parte a las nuevas responsabilidades de Cyinder, pero también porque Laila y Aurige se llevan prácticamente todo el peso de la acción, dejando a Nimphia en una mera nota al margen. Sí hay tiempo, no obstante, para que desempeñen labores importantes otros secundarios.

Y en cuanto al final… Bárbara bien podría haber dado cierre a la historia en esta novela. Llegados a los últimos capítulos, la sensación es esa, de que el fin del conflicto está próximo, para bien o para mal. Ya os digo, sin estropear nada, que de nuevo tenemos cliffhanger.

En general, ‘Laila Winter y la Maldición de Ithirïe’ me ha parecido *la novela más dura e inquietante* de las aventuras de Laila, aunque no me ha enganchado tanto como las anteriores. No defraudará a los fans, aunque creo que va siendo hora de que Bárbara le de aún más madurez a su universo, siguiendo el camino que se ha marcado en esta novela. Lo sabremos cuando llegue *’Laila Winter y El Corazón de las Sombras’*, que está al caer.

Ficha Técnica: Laila Winter y La Maldición de Ithirïe
* Autora: Bárbara G. Rivero
* Editorial: Toromítico
* Rústica con solapas
* Páginas: 480
* Precio: 20 euros
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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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