Especial Terry Pratchett: Buenos Presagios

Buenos Presagios, de Terry Pratchett y Neil Gaiman

Terry Pratchett se alió con Neil Gaiman (Sandman, Stardust) para crear esta joyita de novela apocalítica que es ‘Buenos Presagios’. Los toques oscuros de Gaiman encajan con el humor inteligente de Pratchett para contarnos las peripecias de un ángel, Azirafel, y un demonio, Crowley, que tras miles de años viviendo en la Tierra, le han cogido cariño y se alían para evitar el Apocalipsis. Porque veamos… si gana el Cielo, coros celestiales, y si gana el Infierno, fuego y tortura eternos. Y ambos les gusta el rock y los climas apacibles.

¡Niños! Provocar el Apocalipsis en casa puede ser peligroso

El título de ‘Buenos Presagios’ proviene de un libro que juega un papel crucial en la historia: ‘Las Buenas e Ajustadas Profecias de Agnes La Chalada’. Fue un fracaso editorial, ya que Agnes es la mejor profetisa jamás vista y nadie le gusta comprar un libro de profecías, abrirlo por una página al azar, y encontrar un agradecimiento personal de la autora (que ya sabía por qué página ibas a abrirlo), diciendo que vayas a tu casa que tu mujer te la está pegando con otro. Aunque algunas de sus profecías no eran especialmente útiles hasta que era tarde para entenderlas, pese a su certeza y precisión, o no estaban bien explicadas o demasiado orientadas a una persona en concreto.

La preocupación por sus descendientes le llevaba a anunciar a uno de ellos que no pasara por cierta calle de Nueva York el 24 de Octubre de 1929, porque un muro iba a desplomarse. Eso pensó Agnes, ya que su mentalidad del medievo no le permitía entender todo lo que veía: en Nueva York, lo que se desplomó ese día, fue Wall Street.

Pero la mayor parte de las ajustadas profecías de Agnes iban dirigidas a Anatema Device, descendiente profesional, última de la saga, y llamada a estar presente en los días del Apocalipsis. Las historias de Anatema, Azirafel y Crowley se mezclarán con las de Adam, el Anticristo, que por una pequeña confusión sin importancia durante el parto, fue criado por unos padres normales en lugar de por los padres satánicos que estaban previstos. Mientras, los Cuatro Moteros del Apocalipsis (¿caballos en el siglo XX? venga ya…), Muerte, Guerra, Hambre y Polución (Peste se retiró maldiciendo cuando se inventó la penicilina), se dirigen a donde tendrá lugar el Armagedón.

Azirafel y Crowley

La novela es sencillamente perfecta, y tiene el que es probablemente el mejor comienzo de la literatura. Tengo que hacer un pequeño inciso para resumir en una sola frase la grandiosidad de ‘Buenos Presagios’, y hablaros de Bulwer-Lytton. Este personaje tiene el dudoso honor de ser el autor del que está considerado como el peor comienzo de una novela jamás perpetrado. Juzguen:

Era una noche oscura y tormentosa; la lluvia caía a torrentes, excepto a intervalos ocasionales, cuando la interrumpía una violenta ráfaga de viento que barría las calles (pues es en Londres donde transcurre nuestra escena), haciendo ruido contra los tejados y agitando fieramente la escasa llama de las lámparas que luchaban contra la oscuridad.

Sabiendo esto, es fácil ver por qué Pratchett y Gaiman nos presentan el mejor comienzo de la historia para una novela, pues así se lee en ‘Buenos Presagios’:

No era una noche oscura ni tormentosa, pero debería haberlo sido.

Como curiosidad, uno de los temas pendientes de Terry Gilliam (Monty Python, Brazil, Doce Monos, Los Hermanos Grimm) es encontrar financiación para llevarla a la gran pantalla. Por desgracia, hasta el momento no ha habido suerte, aunque el éxito reciente en el cine de otra adaptación de Gaiman, Stardust, quizás sirva para allanar el camino. Gilliam no se rinde, aunque ya van casi para 10 años desde que empezó a mover el guión. Según Pratchett, Gaiman no cree que será posible hasta que no esté comiendo palomitas en el cine, mientras que él no cree que será posible.

Bueno, ya os he contado demasiado de la novela. No sé cuántas veces he repetido durante este Especial Terry Pratchett que tal novela es imprescindible, o soberbia, o una joya. Pero si tengo que quedarme en Isla Bouvet con una novela de Pratchett, que sea esta. Ir hasta allí en el Bentley de Crowley con Queen de fondo, sería ya perfecto.

  • Lo mejor: Está tan bien encajada, que no se ve dónde empieza la mano de Pratchett y dónde la de Gaiman. Es como si se hubieran fusionado estilo Dragon Ball, y la hubiera escrito Gaichett. Referencias constantes al cine del género: Damien, La Última Profecía, La Semilla del Diablo…
  • Lo peor: Se hace tan increíblemente corta, que necesitas más y más. No sé cuántas veces la habré releído. No es fácil de encontrar en librerías (la editorial en castellano es de Norma)

Ilustración de Crowley y Azirafel | Linn C. Standal
En Zona Fandom | Especial Terry Pratchett

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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