El granjero de las estrellas, de Robert A. Heinlein

El granjero de las estrellas, Robert A. HeinleinVerdad número uno: Hay veces en las que lo genial no se nos aparece a primera vista, sino que tiene que pasar un tiempo para que sepamos apreciar algo como se merece.

Verdad número dos: Cuando uno tiene que escoger qué libro leer de cualquier autor mítico, nunca sabe por dónde empezar: ¿cuál es la mejor puerta de entrada? ¿Ir a por las obras maestras? ¿O empezar cronológicamente? ¿O pillar cualquiera al azar?

Verdad número tres: las obras de juventud de autores consolidados son habitualmente desechadas. Y las tres aseveraciones que acabo de hacer confluyen a la hora de analizar El granjero de las estrellas. Es una obra de juventud, que no agrada a todo el mundo; es un libro que sólo consiguió un galardón casi al final del trayecto (le dieron el premio Retro Hugo, que sirve para honrar a novelas con más de 50 años de vida). Y, por último, es una excelente puerta de entrada a la narrativa del polémico Robert A. Heinlein, pese a no estar entre sus obras maestras.

Farmer In The Sky
(Una de las máquinas que preparan las granjas en Ganímedes.)

El granjero de las estrellas narra las aventuras de Bill Lerner, un joven a punto de entrar en su adolescencia, cuando decide embarcarse rumbo a Ganímedes para formar parte de los colonos humanos que pretenden convertir una de las lunas de Júpiter en un espacio habitable. Y he dicho bien: «narra las aventuras», porque El granjero de las estrellas se publicó originalmente por entregas en una revista juvenil.

El Heinlein de este libro es uno primerizo, de pulso aún dubitativo, tembloroso, pero que ya saca a relucir algunas de sus mejores cualidades. La principal, ese don para meter al lector en el centro de la historia, con diálogos vivos y chispeantes y una amplia documentación que, pese lo prolijo de las descripciones científicas, nunca supera a quienes no conocen el tema. En el caso de El granjero de las estrellas, la ecología y la biología son las ramas científicas principales en las que hace hincapié Heinlein, puesto que la mayoría de los personajes se dedican a la agricultura.

Farmer In The SkyAdemás, los aspectos más conservadores de su obra también se hallan presentes aquí: casi toda la novela es una exaltación del individualismo, del esfuerzo, de bastantes de los valores morales con los que los colonos protestantes llegaron a América para fundar lo que, en el futuro, sería EEUU. Como ellos, Bill Lermer y el resto de habitantes de Ganímedes llegan a una tierra inhóspita, llena de dudas, que les transforma y les convierte en casi una raza distinta, muy alejada de los valores de la Tierra.

Pese a algunos puntos débiles fruto de lo imberbe del autor, que se traducen sobre todo en tramas secundarias inconexas o esbozadas, así como en el retrato muy esquemático de determinados personajes, Heinlein se muestra como un eficaz entertainer, un narrador capaz de dejarte con ganas de más en cada página, que se ahorra los detalles innecesarios.

Un narrador que ya sabía, a los 3 años de publicar su primera novela, cuál debía ser su camino y que en El granjero de las estrellas comenzaba a recorrerlo para fortuna de los lectores. Primeriza, pero muy recomendable.

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Roberto Jimenez @fancueva

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