De Pratchett, Papá Puerco y la condición humana

La Muerte y Albert, supliendo a Papá Puerco

LOS HUMANOS SON TAN INTERESANTES, QUE EN UN UNIVERSO LLENO DE MARAVILLAS HAN INVENTADO EL ABURRIMIENTO

Hay múltiples motivos por los que considerar a Terry Pratchett como un genio de la literatura. Por lo prolífico que es, pues no es normal la cantidad de títulos que publica, manteniendo una intachable calidad en toda su obra. Por su inteligente humor, porque raro es el autor que es capaz de compararse con sus constantes juegos de palabras. Por lo incisivo de sus críticas, que tratan los temas más polémicos.

Pero el rasgo de Pratchett que más admiro es su capacidad para analizar la condición humana, que combina con su vis cómica para que el trago sea más fácil de entender, y de asumir. Pues al igual que sucede con los premios Ig Nobel, Pratchett primero te hace reír, y luego pensar.

Gran A'Tuin surcando el espacio con el Mundodisco, a lomos de los cuatro elefantes

Si piensas que Pratchett es un cómico, no has entendido nada

A primeros de mes, comentaba por Twitter con La Torre del Arte una crítica muy positiva sobre ‘El Color de la Magia’, la primera novela del Mundodisco. La reseña en cuestión, de Jorge Fernández en El Hojeador, es poco habitual. Normalmente, los fans de Pratchett la consideramos como una novela menor, y suelo animar a usar otras para iniciarse en este universo.

Pero el bueno de Jorge, libre de la “contaminación” de haber leído más novelas de Pratchett, realmente disfrutó de ella. La definió así: “El argumento, de verdad, es lo de menos. Fantasía pura y dura con mucha imaginación, pero sobre todo con humor y disparates a mansalva”. Y uno piensa, con cariño y cambiando de saga, “No sabes nada, Jon Snow”.

Sí, en el Mundodisco hay mucho humor. Inteligente, sarcástico, brillante y certero. Pero para él es una herramienta. En ‘El Color de la Magia’, Pratchett aún está aprendiendo a utilizarla, le falta mucho para exprimir su humor al máximo. Con la novela te ríes, pero no te hace pensar demasiado. Es más, la Muerte aún no está totalmente definida.

La Muerte, con los relojes de Rincewind y Dos Flores

Personificaciones antropomórficas

Hace unos días estaba viendo de nuevo ‘Hogfather’, la adaptación que SkyTV realizó de la novela homónima, que se encuadra dentro de la saga de La Muerte. En esta serie, Pratchett realiza un análisis más concienzudo de la naturaleza humana. Hay algunas frases en el cierre de esta novela, que llegó aquí como ‘Papá Puerco’, que son demoledoras.

Para ello se ayuda de La Muerte, un personaje que desde su particular y pragmática visión del universo, por formar parte intrínseca de él, pero a la vez desde la perspectiva de no estar atado a las leyes o sentimientos humanos, es capaz de realizar un análisis certero, duro y llano de la esencia que define a la humanidad.

Si sois fans del Mundodisco, no hace falta que os explique cómo define Pratchett a la Muerte. Se trata de una personificación antropomórfica del concepto que la gente tiene de cómo debería ser la muerte. Dicho de otra forma, si la gente cree que la Muerte es un esqueleto de voz profunda, vestida con túnica negra y portando una guadaña, pues así es la Muerte, porque así tiene que ser.

Susan en el Castillo de Huesos

La Muerte psicoanaliza

No viene al caso reventar la historia de ‘Papá Puerco’ para el que no la haya leído. La historia de esta novela sucede durante la Vigilia de los Puercos, una celebración del Mundodisco que es bastante parecida a nuestra Navidad. Durante esta noche, Papá Puerco recorre el Disco repartiendo juguetes a los niños que han sido buenos.

Pero este año, Papá Puerco está desaparecido. Así que la Muerte, consciente de su importancia, decide cubrir el puesto. Tratando de reflejar lo más fielmente al personaje, se ata un cojín sobre el hueco de las caderas, se cuelga una barba postiza, se enfundado en un traje rojo, y a surcar los cielos en un trineo.

¿Por qué es tan importante que Papá Puerco esté presente en la Vigilia? No os voy a detallar la trama o los peligros a los que se enfrenta el Disco, pero tiene que ver con la fantasía, y con la condición humana. La Muerte se lo explica así a su nieta Susan:

La Muerte y su nieta Susan Sto-Helit

– Me estás diciendo que los humanos necesitan… fantasías para hacer la vida soportable, ¿no?

¿DE VERAS? ¿COMO SI FUERA UNA ESPECIE DE PÍLDORA ROSA? NO. LOS HUMANOS NECESITAN LA FANTASÍA PARA SER HUMANOS. PARA SER EL PUNTO DONDE EL ÁNGEL QUE CAE SE ENCUENTRA CON EL SIMIO QUE SE ALZA.

– ¿Hadas de los dientes? ¿Papá Puerco? ¿Pequeñas…?

SÍ. A MODO DE PRÁCTICA. HAY QUE EMPEZAR APRENDIENDO A CREER EN LAS MENTIRAS PEQUEÑAS.

– ¿Para que podamos creer en las grandes?

SÍ. LA JUSTICIA. LA COMPASIÓN. EL DEBER. ESAS COSAS.

Ouch. Por favor, si sigues pensando que Pratchett es un simple comediante, es que no has entendido nada.

En ZonaFandom | La Saga de la Muerte, Guía de Orden de Lectura del Mundodisco 2.1

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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