Zura Deka, El Detective Peluquín [Frikada de la semana]

Ve el video en el sitio original.

‘Zura Deka: El Detective Peluquín’ es una cinta de Minoru Kawasaki de 2006, que no sé muy bien cómo definirla. Es una película de acción, pero de ese tipo especial de acción que sólo puede idearse en Japón.

Con toda la población de Tokio retenida como rehenes por una organización criminal, bajo la amenaza de volar una bomba nuclear, un ejército de detectives debe dar lo mejor de sí para detenerlos. El problema es que aquí “lo mejor de sí” es una definición muy amplia y, sobre todo, muy lamentable. El detective “gran pichilla” (sí, amigos, atentos a su ataque “rabo de luz”), el detective “gordito”, el detective “bajito”, el detective “viejuno”, el detective “guaperas”… pero sobre todos ellos, el detective “peluquín”.

Lo único que puede salvar Japón de esta crisis nuclear es su peluquín arrojadizo, que además tiene mentalidad propia (lo que le permite al tráiler presumir de ser la primera con un peluquín de efectos especiales). Aviados están en Tokio…

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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