Varita-mando a distancia [Frikada de la Semana]

The Wand Company
Kymera Magic Wand es una varita mágica que funciona. En realidad, es un mando a distancia universal por infrarrojos, que funciona realizando movimientos con ella, como si estuviéramos lanzando hechizos. Así, si queremos cambiar de canal, tan sólo debemos agitarla hacia arriba o hacia abajo, y si queremos cambiar el volumen dar giros.

Reconoce hasta 13 gestos diferentes, y es totalmente programable. Tan sólo tenemos que usar en nuestro mando la función que queramos usar, y realizar el movimiento correspondiente en la varita apuntando al mando. La próxima vez que usemos ese movimiento, la varita ya sabe qué orden tiene que enviar por infrarrojos.

Sale por 50 libras, más 10 de gastos de envío si estás fuera de Reino Unido. Mide 35 centímetros de largo, funciona a pilas y está tallada a mano. Y claro, teniendo en cuenta cómo se programa, puedes usarla con cualquier cosa que funcione por infrarrojos, desde un televisor hasta la puerta del garaje.

La envían en una caja decorativa, envuelta en paño. Incluso la web de la empresa es digna de ver, una preciosidad. Os dejo un vídeo demostrativo, de una chica probando la varita en un centro comercial:

Ve el video en el sitio original.

Vía | Nikochan
Sitio oficial | The Wand Company
En ZonaFandom | La Frikada de la Semana

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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