‘Léo, Léa’, heridas

Leo Lea

No lo dije la última vez que hablé de un título suyo (allá por mediados de septiembre) porque el discurso terminó derivando hacia otros derroteros pero, ahora que Norma me vuelve a dar la oportunidad, no puedo dejar de pensar en voz alta cuán difícil resulta abordar una reseña de un álbum de Zidrou sin reiterar de nuevo lo genial de sus historias, lo mucho que llegan al corazón y bla, bla, bla…En fin, que si el escritor francés afincado en nuestro país sigue produciendo al ritmo al que lo está haciendo (y nada parece apuntar a que no vaya a ser así), podríamos reducir al absurdo estas líneas y, a cada nuevo lanzamiento suyo, limitarnos a enlazar las reseñas anteriores y a tan sólo escribir algo así como “Es de Zidrou, ¿hace falta decir más?”.

Mientras tal situación termina o no llegando (ahora mismo no es más que un punto lejano en un horizonte aún más lejano) tendréis que seguir soportando mis constantes loas a la labor de un escritor que no conoce bajones, que siempre encuentra la forma de —moviéndose en unos parámetros muy reconocibles— renovar su discurso y que, en el caso de ‘Léo, Léa’ opta por dejar de lado el candor que caracteriza la mayor parte de su producción para moverse por terrenos más desgarradores como los que pudimos leerle en ‘Folies Bergere’, acaso su título más descarnado y cruento (dos calificativos aumentados sobremanera por la temática bélica que seguía esta historia de la Primera Guerra Mundial).

Para ello, para agarrarnos el corazón y dejarlo “espachurrado”, el guionista se sirve de un relato que juega a su antojo con la temporalidad para acercarnos a la vida de Léa, una figura mediática, presentadora de un programa de actualidad musical que deberá enfrentarse a la muerte de su padre, a los sentimientos que ésta despierta y a los secretos que el deceso termina desvelando. A lo largo de las 56 páginas en las que se prolonga el álbum, el escritor nos somete a un viaje en el que amargura y resentimiento se entremezclan con amor y la esperanza de redención que comporta a la inminencia de nuestro paso a otra vida.

Y así, llevando al lector por una montaña rusa de emociones de las que es imposible escapar, las sensaciones que va transmitiendo ‘Léo, Léa’ vuelven a incidir con fuerza en las que se han derivado de cualquier de los anteriores tebeos firmados por Zidrou, una mezcla que, utilizando los mismos ingredientes en diferentes dosis siempre termina acertando de pleno con una precisión asombrosa y que, además, consigue sacar lo mejor de los artistas gráficos por los que el escritor se deja rodear, no siendo lo que le podemos ver aquí a Benoit Springer (increíble como estructura las viñetas para alterar el ritmo narrativo) una excepción a lo que ya comienza a trascender la NORMA y empieza a adentrarse en los terrenos del AXIOMA.

Léo, Léa

  • Autores: Zidrou y Benoit Springer
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 58 páginas
  • Precio: 16 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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