Españoles en Japón: Héctor García (Parte 1)

Hector Garcia

Seguro que no sois pocos los que seguís habitualmente a Héctor García a través de su blog Kirainet, en donde comenta todo aquello que le llama la atención durante su vida diaria en la capital nipona. Héctor reside en Tokio desde 2004, concretamente en el céntrico barrio de Shibuya. Allí ha trabajado en diversas empresas, hasta que recientemente decidió emprender su propio negocio en compañía de su amigo Danny Choo.

Sus escritos sobre Japón se han hecho aún más conocidos en nuestro país gracias a la publicación del libro Un geek en Japón, que recopila buena parte de los textos que ha publicado en la red, acompañados de una estupenda selección de fotografías. Además, Héctor ha colaborado con Ciro Altabás en la grabación del documental Hobby y del corto Made in Japan. También participó en un documental para Canal + dedicado al fenómeno del manga, pero finalmente alguno de los productores decidió taparle la cara con un extraño monigote.

Esta primera parte de la entrevista está dedicada al papel del manga y otras expresiones artísticas en la sociedad nipona. Especialmente, a su influencia en la mentalidad ordenada y conformista de los japoneses.

Zona Fandom: Explícanos qué significa para ti ser un geek.
Héctor García: Ser geek es ser curioso por naturaleza. Querer hacer las cosas por ti mismo, querer saber cómo funciona todo.

ZF: ¿Concibes los blogs principalmente como un medio de información o como una forma de establecer contacto y compartir ideas entre gente de diversos lugares?
HG: Los blogs son una forma de aprender, de compartir conocimiento y lo más importante de todo, CREAR conocimiento.

ZF: ¿Cómo surgió la posibilidad de publicar Un geek en Japón con Norma Editorial?
HG: Envié emails a más de 50 editoriales y Norma Editorial fueron los únicos que me contestaron. Estoy muy agradecido por la oportunidad que me han dado.

ZF: En el libro explicas que, debido a la eficiente organización del país y la buena disposición de los japoneses, la barrera más grande a la hora de vivir en Japón es el idioma. ¿Qué tal te manejas con él? ¿Conocías ya algo el idioma antes de viajar hasta allí?
HG: Prácticamente no tenía ni idea de japonés cuando llegué aquí. Necesité varios años para poder manejarme realmente a todos los niveles. Aún hoy en día tengo bastantes dificultades para leer textos complicados como novelas o el periódico; seguramente me cueste otros 4 o 5 años llegar al nivel de poder leer novelas. Es un idioma muy complicado, y en un país como Japón, donde los extranjeros sólo representan el 1% de la población, es muy difícil poder vivir sin saber japonés.

ZF: En otro capítulo hablas de la buena salud del manga, pero ¿reciben con esa misma pasión los japoneses la literatura? Además de Haruki Murakami, ¿conoces algún otro autor contemporáneo que te gustaría recomendar?
HG: Japón es el país del mundo donde más periódicos, más libros y más cómics se venden por persona al año. La gente lee más que en cualquier otro lado del mundo. Otros autores que recomendaría serían Banana Yoshimoto y Ryu Murakami.

ZF: A pesar de ese gran éxito que tiene el manga, ¿crees que puede considerarse como un fenómeno que vaya más allá del puro entretenimiento y que algunas de sus obras tienen efectivamente influencia sobre las ideas y la mentalidad de la gente?
HG: En Japón, algunos manga seinen (para adultos) están considerados prácticamente al mismo nivel que una novela. Leer por ejemplo una obra de Osamu Tezuka es como adentrarte en la más apasionante de las novelas que puedas imaginar. El manga para adolescentes también tiene una gran influencia en la juventud y en las nuevas generaciones. Aquí se conoce a la generación de los 80 como la generación Dragon Ball, a la de los 90 como la generación Pokémon, y ahora tenemos la generación Naruto.

ZF: Por lo que se desprende de tus escritos, los japoneses tienen en general una mentalidad práctica y conformista con lo establecido. ¿Existe la denuncia y la crítica social en el arte que crean, ya sea manga, música o literatura?
HG: Sí que hay mucha crítica social, pero como es una sociedad tan adversa al cambio es muy difícil que influya. Por ejemplo, Akira Kurosawa hizo una película en los años 50 llamada Ikiru que critica MUY duramente la estúpida burocracia del gobierno japonés. Me hizo gracia ver la película y ver lo poco que ha cambiado Japón en 50 años en este aspecto.

Sitio oficial | Kirainet

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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