El entrenamiento del Niño Araña

Ve el vídeo en el sitio original.

Otro momento remember, otro de esos vídeos frikis que quizás ya hayáis visto, y del que me he acordado viendo el crossover DC-Marvel en Bollywood. Felipe Avello es presentador de un programa chileno llamado “Sálvese quién pueda”, que mezcla temas del corazón y humor algo pasado de rosca. Esta es una de los momentos del programa más surrealistas, el entrenamiento del joven Tulio para convertirse en Niño Araña.

Qué decir del vídeo… Por más veces que lo he visto sigo sin entender los movimientos en 1:28, en 1:38 y en 1:42. La frase de “En la gran ciudad, ayuda a la comunidad” es mítica. Bueno, todo el vídeo es bastante weirdo, merece la pena verlo.

He estado indagando un poco, y parece que el niño o es actor, o lo ficharon para otras pamplinas similares, puesto que aparece en otros vídeos más recientes del programa. Pero saber esto no evita que se te escape un tremendo WTF…?

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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