‘Wytches Volumen 1’, volverás a creer en las brujas

No han sido pocas las conversaciones que hemos tenido en más de una ocasión mi hermano de página y yo acerca de lo difícil que resulta firmar una buena historia de terror en un medio como es el cómic. A ver, siempre hay buenos guiones y dibujos que te dejen con los ojos abiertos de par en par, pero miedo, lo que se dice pasar miedo, es tarea harto complicada. Algunos títulos suelen aparecer muy de vez en cuando y pasan a formar parte del Olimpo del estremecimiento. “Hellblazer”, “Sandman”, “La Cosa del Pantano”, “From Hell”, “El Bosque de los Suicidas” y “El Velo” de nuestro El Torres o cualquier título firmado por Junji Ito o Hideshi Hino. Todos ellos tebeos que nos aseguran un “mal rato”. Gracias a ECC Ediciones podemos ir añadiendo una nueva referencia a la lista, una obra que, aunque data de un lejano 2014, permanecía inédita en nuestro país a pesar de contar en sus créditos con dos nombres que son sinónimo de calidad: Scott Snyder (sobran las presentaciones) y el siempre interesante Jock. Vale, también podríamos añadir a Matt Hollingsworth cuyo trabajo como colorista añade unos matices que pocos pueden conseguir.

Nos referimos a ‘Wytches Volumen 1’ publicada al amparo de Image Comics y que obtuvo un éxito bastante importante entre aficionados y crítica, de ahí lo inexplicable de una edición en el idioma de Cervantes. Los seis números que incluidos este primer volumen (existe también un especial de Halloween titulado “Bad Egg”) conforman un relato escalofriante desde la primera hasta la última página. Todo comienza con una mudanza, una familia (Los Rooks) que se moverán hasta Litchfield, un pueblo alejado del mundanal ruido de la ciudad, y en el que intentarán dejar atrás la terrible experiencia por la que ha pasado Sailor, la hija del matrimonio. Una tranquilidad que no será tan fácil de conseguir puesto que muy pronto empezará a sufrir inexplicable ataques y sentirá como es vigilada por algo que nadie sabe o puede explicar qué es. Lo único que se puede afirmar con absoluta certeza es que dicha presencia se encuentra localizada en el bosque y parece tener unas intenciones muy claras respecto a Sailor. Como podrán imaginarse no habrá nada bueno en sus actos.

Supongo que a muchos les sorprenderá ver el nombre de Snyder en un comic de estas características, un relato aterrador y oscuro alejado de las heroicidades luminosas a las que nos tiene acostumbrados. Bien es cierto que no es la primera incursión que el neoyorquino realiza en el género, su anterior “Severed” dejó muy buen sabor de boca y, a pesar de tener puntos en común, este ‘Wytches’ resulta bastante más definitorio en cuanto a dejarnos bastante mal cuerpo con su lectura. Y no podemos cerrar la reseña sin hacer mención a la parte gráfica, un aspecto visual el creado por el tándem Jock / Hollingsworth que consigue transmitir una sensación inexplicable, una incomodidad que ayuda bastante a meternos de lleno en el juego, habrá momentos en los que tendremos que contemplar un buen rato algunas de las páginas hasta poder esclarecer lo que tenemos delante de nuestros ojos. Para todo aquel que quiera saber el proceso de coloreado hasta alcanzar ese aspecto visual en el que se mezclan colores digitales y acuarelas podrá consultar los extras que cierran el volumen, unas páginas llenas de interesantes artículos que nos ayudarán a ubicar y contextualizar una obra magnífica e hipnótica. Aunque haya tardado lo suyo en ver la luz en nuestro país, podemos afirmar rotundamente que la espera bien ha merecido la pena. Ya pueden pasar miedo.

[Grade — 8.00]

Wytches Volumen 1

  • Autores: Scott Snyder y Jock
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 192 páginas
  • Precio: 25€ euros

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Mario de Olivera @fancueva

No sé si el médico que ayudó a mi madre a traerme al mundo me dio un cate en el culo o directamente me arrimó un Spiderman. Lo que sí tengo claro es que desde que tengo uso de razón siempre he tenido un tebeo entre las manos. Por el camino se fueron añadiendo más aficiones que me convierten en un devorador de series, películas y algún que otro libro. Jugador “devezencuandero” a lo que me pongan por delante, siempre y cuando medie el machacamiento de zombies o de ejércitos plagados de magos y orcos, intento estar siempre liado con cualquier actividad lúdico-frikoidal que haga mi existencia sevillana algo más agradable y entretenida. Oh yeah!

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