‘Wonderland’, “wonderfulosa”

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La última —la única— vez que hablamos en esta vuestra casa de Tom Tirabosco fue allá por julio del año pasado con motivo del lanzamiento por parte de Dib-buks de ‘Kongo’, aquél relato que giraba en derredor de Joseph Konrad —el autor de ‘El corazón de las tinieblas’— y en el que descubríamos a un dibujante asombroso capaz de capturar con su carboncillo la infinidad de detalles de vegetación, luces, sombras y caracterización de personajes que quedaban plasmados en unas páginas espectaculares. Desde entonces, servidor aguardaba la ocasión de poder volver a asomarse al arte de tan prodigioso dibujante y es Astiberri la que éste mes que toca a su fin ha propiciado la oportunidad con ‘Wonderland’, relato de corte biográfico en el que este artista de origen italiano afincado en Suiza desnuda parte de su alma para invitar al lector a un viaje fascinante por los hipnóticos recuerdos que componen su niñez y adolescencia.

Es a la hora de recrear los mismos y plasmarlos sobre el papel en blanco, donde ‘Wonderland’ comienza a marcar las diferencias con respecto a otros tebeos autobiográficos que hayamos podido leer, ya que el artista deja volar la imaginación en no pocos momentos para mezclar fantasía y “realidad” y que, por ejemplo, lo que empieza siendo una conversación con su progenitor acerca del arte, y de la validez del mismo en sus diferentes épocas, termine convirtiéndose en un viaje a la Venecia de Tiziano en la que el mayor exponente del Renacimiento en la ciudad de los canales imparta lecciones magistrales al Tirabosco niño. Como digo, eso es sólo un ejemplo de hasta dónde llega la imaginación del autor a la hora de trasladarnos a su pasado en unas páginas que son al tiempo narración figurada y una manera ejemplar de exorcizar esos demonios que mientras somos infantes y adolescentes no somos capaces de verbalizar y que, llegada la madurez, debemos desempolvar, confrontar y superar.

Puesto en imágenes, dicho proceso va alcanzando en las páginas de ‘Wonderland’ un nivel gráfico superlativo: en la misma línea que lo que pudimos verle en ‘Kongo’, esto es, con un tratamiento directo de carboncillo y desnudo de cualquier tipo de ornamento cromático, la grandeza de las planchas de Tirabosco reside de forma equilibrada en lo espléndido de sus composiciones —que alternan páginas aviñetadas con otras en las que la estructura secuencial se establece sin el constreñimiento de los cuatro lados de la unidad elemental de los cómics—, en la genialidad con la que caracteriza a sus “personajes” y en lo portentoso de una narrativa que afirma con rotundidad y sin atisbo de dudas el estar ante uno de los mejores artistas gráficos europeos del momento. Considerando el muy alto nivel que en este mundillo hay en el viejo mundo, huelga decir que ésta última afirmación no es baladí y que Tom Tirabosco es, para el que esto suscribe, un grande del noveno arte.

Wonderland

  • Autores: Tom Tirabosco
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 136 páginas
  • Precio: 17 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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