Wonder Woman: una amazona, tres historias

Política editorial que en los últimos años se ha visto aumentada de forma exponencial debido a la actual fiebre por el mundo de las producciones cinematográficas que trasladan viñetas a fotogramas, se ha convertido en común que ya Panini, ya ECC —como es el caso de hoy—, ya aquella que tenga los derechos en España sobre el material adaptado, ofrezcan a sus lectores habituales la posibilidad de adquirir nuevas ediciones centradas en los personajes de turno ante la cercanía de un estreno dado que lo cuente como protagonista. Heredada del modo yanqui de encarar los estrenos que cada vez más jalonan la cartelera a lo largo del año, no cabe duda de que, más que servir a los potenciales intereses del público de siempre —que, por otra parte, es probable que ya tengan el material en cuestión— la intención última de esta forma de actuar es captar a aquellos nuevos clientes que, después de ver ésta o aquélla cinta, quieran saber más sobre el superhéroe X y cuenten para ello con tomos que recojan etapas completas a las que aproximarse con el conocimiento del personaje adquirido tras disfrutar de su versión en imagen real.

Con multitud de estrenos basados en cómic programados para lo que queda de año, esta claro que los que más darán que hablar son los cinco que las eternas rivales del panorama tebeístico yanqui tienen previsto hacernos llegar a finales de abril —’Guardianes de la Galaxia 2’—, a principios de julio —’Spider-Man: Homecoming’—, a finales de octubre —’Thor Ragnarok’—, a mediados de noviembre —’Liga de la Justicia’ y, por supuesto, el 23 de junio con el desembarco en los cines de medio mundo de ‘Wonder Woman’ (id, Patty Jenkins, 2017). Incógnita por cuanto uno ya no se fía ni un pelo de la capacidad de DC para ofrecer algo que valga la pena ver —y me remito a sus tres últimas incursiones en la gran pantalla para mayores referencias— estaba claro a la luz de lo comentado en el párrafo anterior que ECC no iba a desaprovechar la oportunidad de comenzar a dar salida a cuántos volúmenes fueran necesarios para pertrechar las estanterías de las tiendas especializadas ante el posible desembarco de nuevos fans de la Amazona.

Lejos de “dormirse en los laureles” y conscientes de que la mejor opción es siempre un “goteo” constante, la editorial se puso manos a la obra de forma temprana y, desde diciembre del pasado año llevan ofreciéndonos la posibilidad de asomarnos a multitud de tomos —tantos como ocho o nueve— que aportan miradas bien diferentes sobre Diana, uno de los tres pilares fundamentales del Universo DC. Y como tampoco es cuestión de cubrirlos en una misma entrada todos —a algunos les dedicaremos espacio en solitario—, he decidido agrupar hoy en ésta que se antoja considerablemente larga tres que, creo, ejemplifican lo mucha variedad que Wonder Woman ha conocido desde que William Moulton la creara en 1941.

Como quiera que soy un fanático del orden, comencemos primero por ‘Grandes autores de Wonder Woman. William Messner-Loebs y Mike Deodato Jr | El torneo’, un volumen que, igual que el que comentaremos después, traerá muy buenos recuerdos a aquellos que, como servidor, leyera estas mismas páginas cuando Zinco, nuestra añorada Zinco —y que nadie entienda lo que no es, considero que el trabajo que ECC está haciendo desde que surgió es, como poco, IMPECABLE—, las publicaba allá por mediados de los noventa en tres volúmenes de tapa blanda. Recogidos todos bajo una única cubierta cartoné, lo que ECC nos ofrece con ‘El torneo’ es el final de la larga estancia de William Messner-Loebs al frente de las aventuras de la superheroína, un final que coincidió con la llegada a la serie de Mike Deodato Jr. y que, echando la vista atrás, es de lo mejorcito que se ha publicado sobre la mujer maravilla.

Fundamental en la historia de Diana por cuanto será en estas páginas cuando se vea desposeída de su título de Wonder Woman en favor de Artemisa —a la que hoy en día podemos encontrar junto a Red Hood y Bizarro en las páginas de la muy recomendable ‘Red Hood and the Outlaws’—, lo que Messner-Loebs demuestra con las aventuras aquí recopiladas es que le tenía el pulso tan bien tomado al personaje que podía alternar con suma comodidad su parte más mitológica con una mucho más anclada en la realidad, enfrentando tanto a la antigua como a la nueva Wonder Woman con el crimen organizado de Boston en una trama espléndida en la que también aparecen villanos tan consolidados del Universo DC como Hiedra Venenosa, Cheetah o el mismísimo Joker.

Y si Messner-Loebs le tenía “pillado el tranquillo” a la amazona, no se puede decir menos de lo que Mike Deodato Jr. conseguiría en unas páginas que, con sus fallas, siguen sorprendiendo hoy por su determinada espectacularidad: nada que ver con el Deodato de hoy en día —es que, por ejemplo, lo daba todo en ‘Dark Avengers’—, el estilo del dibujante brasileño fusionaba en los noventa influencias como las de Neal Adams o Marc Silvestri, y sus páginas parecían salidas de cualquiera de los títulos con los que Image había prorrumpido en el mercado editorial estadounidense dos años antes de que el primer número aquí recogido viera la luz. Angulaciones tremendamente forzadas, encuadres poco habituales, hombres y mujeres hipermusculados hasta lo ridículo —atención a el Machista, uno de esos personajes tan propio de los noventa— y un sentido de la épica para el que el apelativo se queda algo corto son cualidades que nos encontramos página sí, página también en una lectura que, considerando la década a la que pertenece, ha envejecido la mar de bien.

Otro tanto se puede afirmar, incluso con algo más de intensidad, del segundo de los volúmenes que hoy traemos en este triple artículo, el de ‘Grandes autores de Wonder Woman. John Byrne | Segunda Génesis’. Igualmente publicado por Zinco, esta vez en dos tomos rústica, el legendario autor que había sido co-responsable de resucitar a los mutantes y llevarlos a uno de los dos momentos de mayor apogeo que los hombres y mujeres X han conocido a lo largo de sus más de cincuenta años de historia, encaraba aquí la ardua tarea de intentar que los lectores habituales de la serie, esos que habían estado encantados con William Messner-Loebs, olvidaran la excelente labor del guionista. Y qué mejor para ello que hacer tabula rasa, llevarse a la heroína a otra ciudad —la imaginaria Gateway City—, sacarse de la manga nuevos secundarios y meter de lleno a Wonder Woman, primero en un enfrentamiento cara a cara con Darkseid, después en otro bien distinto con Morgana Le Fay y, por último, en una aventura que le llevará a verse las caras con Flash, Sinestro y ¡¡Juicio Final!!.

Alumno aventajado de Chris Claremont, Byrne hereda del mítico guionista dos cualidades que le sirven de forma espléndida para su objetivo. La primera, es dotar a las páginas de la cabecera de un aire más grande que la vida al mismo tiempo que hace que sus personajes equilibren a la perfección verismo con ese talante extraordinario que sólo los caracteres de un tebeo poseen. La segunda, saber como ir introduciendo las sub-tramas para que éstas vayan respirando poco a poco y estallen en el momento oportuno con el terreno abonado de antemano.

Unidos ambos factores, que el artista ya había demostrado controlar con tremenda eficacia en la genial ‘Next Men’, lo que queda claro al acercarse hoy a las páginas de este primero de los tres volúmenes que recogerán sus tres años de permanencia al frente de la colección es que el británico se encontraba en plena forma y todavía a cierta distancia del declive que comenzaría a acusar años más tarde, ya fuera en lo que corresponde a su capacidad para escribir historias que llevaran a algún lado —si genial era la primera etapa de la citada ‘Next Men’, no se puede decir lo mismo de su esperada y mediocre continuación—; ya en lo que cabía todavía admirar de un estilo de dibujo que, alejado de la contención con la que se dio a conocer en Marvel, y aquella con la que nos sorprendería en los seis primeros números de ‘El hombre de acero’, no se ha dejado llevar aún por lo que tendremos que verle en su regreso a La Casa de las Ideas.

Saltando un par de décadas en el tiempo, y con los cómics digitales pujando fuerte por alzarse como alternativa válida a un papel que se resiste a desaparecer, el último de los volúmenes que hoy completan este trío dedicado a la mujer maravilla es uno que recoge un proyecto de DC aparecido primero en forma de descarga a través de internet en ese formato apaisado que divide las páginas por la mitad y al que, sinceramente, no sé qué partido le sacará la editorial para seguir insistiendo con un buen puñado de títulos de aparición mensual.

Sea como fuere, y editado aquí tal y como fue concebido por Renae de Liz, ‘La leyenda de Wonder Woman’ es el típico intento de la editorial de acercar a un personaje a lectores que rechacen de pleno la opción de conocerlo asomándose al abismo de la continuidad. Unos intentos que en el caso de la amazona se han concretado en los últimos tiempos a través de su correspondiente título en ‘Tierra Uno’, en la ESPECTACULAR novela gráfica que Jill Thompson le dedicaba a Diana —y de la que pronto hablaremos en condiciones por estas líneas— y que aquí tratan de renovar a Diana para ofrecérsela a esos nuevos aficionados que quieran conocerla por primera vez.

El resultado es, como poco, desigual. Conservando mucho de lo que tantas décadas de aventuras han llegado a desarrollar, Renae De Liz sitúa estas primeras aventuras de la princesa de Themyscira, no en la actualidad, sino a mediados del siglo pasado, casi haciéndola coincidir con la época real en que su rostro vio por primera vez la luz en una página impresa. Tal decisión, acaso impuesta por DC por la similitud que guarda con lo que sabemos será el marco en el que tendrá lugar la cinta protagonizada por Gal Gadot, juega a favor en ciertos momentos, y bastante en contra en aquellos en los que la De Liz guionista centra su atención en el personaje de Etta, vieja conocida de los seguidores de la serie que aquí, mujer adelantada a su tiempo, es una irritante presencia.

En lo visual, ‘La leyenda de Wonder Woman’ no queda exigua de esa dualidad de la que hace gala el guión, y si bien el estilo de De Liz, con claras reminiscencias del mundo animado, es de una gran solidez en lo que a los personajes se refiere, la alarmante laxitud que demuestra a la hora de concretar fondos convierte a la lectura de forma recurrente en una sucesión de viñetas sin referencia, y son innumerables las páginas en las que un color plano o degradado es todo lo que conforma el escenario sobre el que departen los “actores” de esta función que, en comparación con las otras dos que hoy nos han acompañado, sale clara perdedora.

Grandes autores de Wonder Woman. William Messner-Loebs y Mike Deodato Jr | El torneo

  • Autores: William Messner-Loebs y Mike Deodato Jr.
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 312 páginas
  • Precio: 28,50 euros en Amazon

Grandes autores de Wonder Woman. John Byrne | Segunda Génesis

  • Autores: John Byrne
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 296 páginas
  • Precio: 28,03 euros en Amazon

La leyenda de Wonder Woman

  • Autores: Renae De Liz
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 296 páginas
  • Precio: 27,55 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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