‘Vengadores. El tiempo se acaba’, cerrando frentes antes del fin

Ahora sí. Aquí sí. Llegamos al final. Bueno, quizás podríamos decir que al preludio del final, ya que donde éste se producirá de verdad es en ‘Secret Wars’ —a la que, obviamente, y por su tremendo calado, dedicaremos un artículo aparte—. Pero, sea como queramos, lo cierto es que la etapa de Jonathan Hickman al frente de los Vengadores dio sus últimas bocanadas en los dos volúmenes que ahora nos trae Panini y que, cual montaña rusa, ofrecen la mejor y la peor cara de una estancia que, a grandes rasgos, resulta intensa, brillante en muchos instantes y algo compleja en otros pocos pero que siempre, siempre, fascina por la capacidad del guionista de planificar, generar ideas alucinantes y haber sido capaz de plantear un mega-arco argumental que, abarcando hasta tres series y casi cien números entre ellas, puede leerse como un todo cohesionado.

Un todo que, cuando ‘Vengadores‘, ‘Nuevos Vengadores‘ y ‘Vengadores Mundiales’ llegan a las páginas del primer volumen de los dos que hoy nos ocupan, ofrece, como decía, dispares resultados. No es ningún secreto que, de la terna, la tercera fue una propuesta claramente destinada a que los fans de Marvel nos rascáramos algo más los bolsillos para ver a nuestros héroes favoritos a una escala —mundial, se entiende— que normalmente no aparecía en las otras dos colecciones…y eso contando con que la premisa básica de todo lo que Hickman planteó superaba con mucho el campo de acción del globo terráqueo y se iba a una épica cósmica apabullante con las incursioens de múltiples planetas que los Nuevos Vengadores tenían que ir afrontando y un arranque de la acción, aquél dibujado con enorme maestría Jerome Opeña, que jugaba a mover a los héroes por el sistema Solar.

Como decía, donde más cojea el primer volumen de ‘Vengadores. El tiempo se acaba‘, es en las páginas de unos ‘Vengadores Mundiales’ que, vistos desde cierta distancia, no tienen mucho que aportar al discurso de lo que transcurre en sus otras dos hermanas, sobre todo cuando éstas nos arrojan, a partir de la segunda mitad del tomo, a ocho meses en el futuro, coqueteando Hickman con ideas mil de esas que tanto nos gustan a los amantes de la ciencia-ficción. Un futuro que, evidentemente, no es más que un juego a la vista de lo que darán de sí las ‘Secret Wars’ pero que, no por ello, resulta menos intrigante y espectacular en manos de algunos —que no todos— de los artistas que aquí se pasean, siendo especialmente brillantes las aportaciones de Stephano Caselli o Dev Walker.

Trascendidas las aventuras en el futuro y con muchas de las semillas que conducen a ‘Secret Wars’ ya plantadas aquí y allá en los dieciocho números que abarcan las páginas del primer volumen de ‘El tiempo se acaba’, Hickman encara los compases previos a su grand finale derrochando recursos, golpes de efecto brutales y queriendo, página sí, página también, dejar atónito al lector que hasta entonces ha seguido su paso por la vida de los mayores héroes de la Tierra con ojos como platos. Ello se traduce en instantes como el que encabeza este mismo párrafo, con el Capi y Iron Man revisitando su confrontación en la ya mítica ‘Civil War‘ como consecuencia de aquello que Tom Taylor nos había contado en la espléndida ‘Superior Iron Man‘ —y, por ende, de algo que había trascendido desde las inanes páginas de ‘Axis’ y que ya comentábamos, hace unos días, en la reseña correspondiente.

Junto a dicho enfrentamiento, que Kev Walker ilustra con su habitual talento, podemos encontrar otros muchos que conforman un todo que no escatima en esfuerzos para hacer de estas últimas páginas un cierre a la altura de las circunstancias de lo que cabía esperar de tan fértil etapa. Como quiera que nombrar aquí todos ellos incurriría en un listado de cierta envergadura —y en destripes como el que ya os acabo de colar por las buenas—, terminemos volviendo a apuntar que por toda idea asombrosa y espectacular, hay considerables sub-tramas que hacen muy compleja y abotargada la lectura, algo de lo que Hickman parece haber aprendido desde entonces y que, tanto en ‘House of X/Powers of X‘ como en la genial ‘X of Swords‘ ha sabido corregir.

Con todo planteado y dejando para las páginas finales un cliffhanger de esos que haces que te muerdas las uñas hasta quedarte con muñones por manos, creo que, en comparación con etapas anteriores de la colección, los Vengadores de Hickman se quedan por muy poco por debajo de los de Bendis —lo que hizo el guionista tanto en la serie central como en ‘Nuevos Vengadores’ me sigue pareciendo lo mejor que se ha escrito de la agrupación— y algo por encima de lo que plantearan Kurt Busiek y George Pérez en unos números de corte muy clásico y bastante alejados en forma de lo que podemos encontrar en manos del artífice de ‘East of West‘, pero no por ello menos disfrutables o reivindicables, que mucho y muy mal se ha hablado de lo que la pareja de artistas planteó cuando el Universo Marvel volvió a su cauce tras las estridencias del ‘Heroes Reborn’. Sea como fuere, lo coloquemos donde lo queramos colocar en nuestra escala personal, resulta innegable que lo que aquí termina es una de las más brillantes aproximaciones que se hayan hecho a la épica del Universo Marvel. ‘Nuff said!!!!

Vengadores. El tiempo se acaba. Primera parte

  • Autores: VVAA
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 344 páginas
  • Precio: 35 euros

Vengadores. El tiempo se acaba. Segunda parte

  • Autores: VVAA
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 424 páginas
  • Precio: 40 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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