‘Tyler Cross. Miami’, esperado regreso

Hablamos de él por primera vez, hace ya cinco largos años, cuando Dibbuks publicó ‘Río Bravo’, entrega inicial de una serie llamada a encumbrarse como singular hito del género negro. Volvimos a incidir en ella, un año más tarde, cuando llegó a nuestras manos ‘Angola’ y lo que doce meses antes había sido firme promesa se convirtió en ESPECTACULAR hecho: los dos relatos de ‘Tyler Cross’ se alzaban indiscutibles como unos de los cinco mejores noir que servidor había leído. Y, entonces, el silencio. Un silencio que se ha prolongado durante casi cuatro años. Que no hacía sino aumentar las ansias por seguir leyendo lo que Fabien Nury y Brüno fueran a abundar sobre tan asombroso personaje y que, cada vez que la vista llegaba al rincón de la tebeoteca donde descansaban ambos volúmenes, generaba cierta ansiedad por no saber a qué diantres esperaban los autores para continuar con tan afortunado proyecto.

Afortunadamente, en marzo del año pasado sabíamos de la publicación en el país vecino de tan esperada tercera entrega y nos tranquilizaba el que, más pronto que tarde, los chicos comandados por Ricardo Esteban nos traerían la correspondiente edición en castellano de ‘Miami’, el volumen que hoy ocupa nuestro tiempo y que, definitivamente, consagra a ‘Tyler Cross’ como epítome de un género al que, curiosamente, sirve como escaparate sin regirse de manera estricta por sus más constreñidos patrones. A fin de cuentas, ya no estamos en los años 40 y las historias noir pueden moldear a su antojo los esquemas que cimientan su hogar: sí, hay tipos duros —muy duros…durísimos—; sí, hay dinero de por medio y, SÍ, hay mujeres fatales, pero cada uno de esos inevitables palos está pulido de tal manera que si como algo se siente ‘Tyler Cross’ es como novedosa.

Y eso, si sólo hacemos caso al guión de Nury, a la manera que tiene de ir enmadejando la trama sin que sea posible anticiparse a ella —más haciendo apasionante el no poder dejarla— y a la forma en la que el guionista traza, con cuatro líneas de diálogo a sus maravillosos y tridimensionales personajes; porque, si a lo que hemos de atender es al trabajo de Brüno, entonces los epítetos se nos comienzan a agolpar en la imaginación, atropellando nuestra capacidad de poder enunciarlos con la calma que merecería: lo que el artista logra con la engañosa simplicidad de su estilo no está al alcance de cualquiera; de hecho, es esa aparente simpleza la que se las apaña sola para que entremos de manera directa y sin circunloquios en el discurso planteado por Nury y la que provoca que, cuando queramos darnos cuenta, estemos tan atrapados en la urdimbre de la trama como cualquiera de los desafortunados que se cruzan en el camino del Sr. Cross. Sólo una sutil diferencia nos separa de ellos, que nosotros, de desafortunados, nada, antes bien, es la diosa fortuna la que nos sonríe por tener el privilegio de poder acercarnos a tan magno tebeo.

Tyler Cross. Miami

  • Autores: Fabien Nury & Brüno
  • Editorial: Dibbuks
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 112 páginas
  • Precio: 17,10 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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