‘The October Faction 1’, la familia que mata monstruos unida no permanece necesariamente unida

Si bien es algo que, intuimos, habría que leer entrelíneas de las declaraciones de su CEO, que IDW tiene todas sus esperanzas futuras puestas en que las licencias que ha logrado colocarle a Netflix logren generar el suficiente efecto rebote en la compra de sus productos como para lograr tapar la pérdida de más de 25 millones de dólares con las que cerró el ejercicio de 2019 es tan evidente como que, al menos en lo que respecta a ‘The October Faction‘, no parece que ese vaya a ser el caso: no es que la adaptación que la plataforma de VOD más activa de cuantas se agolpan en la parrilla sea uno de esos vehículos olvidables a los que tan acostumbrado nos tienen sus responsables, es que, aún reconociéndole cierto interés —porque, a ver, lo tiene conforme la historia va tejiendo sus hilos en torno a la familia protagonista—, la premisa de partida de la cabecera suena a demasiadas cosas como para resultar atractiva y justificar el lanzarse de cabeza a los tebeos que la originaron, máxime si éstos, como pasa con la creación de Steve Niles y Damien Worm, tampoco son un dechado de virtudes que sepan cómo añadir capas de contenido a su armazón base.

De acuerdo, juzgar una colección por sus seis primeros números es caer en el mismo error garrafal en el que incurren esos análisis de series de televisión que suelen ofrecer los sitios web especializados, esos que con los dos o tres episodios que las plataformas liberan para los medios previo estreno de la producción que sea, se atreven a ofrecer categóricas valoraciones de todo el conjunto: como quiera que siempre intento no juzgar a «un libro por su portada», es necesario aclarar que las siguientes líneas hay que acotarlas, obviamente, al ámbito de un primer volumen que, de tener que servir como enganche para el futuro de la colección, no hace muy bien su trabajo. Tenemos a la familia Allan, padre, madre, hijo e hija adolescentes. Los padres se dedican a matar monstruos. Los hijos han descubierto que no son mortales comunes y que tienen poderes. En medio de todo esto hay un hombre lobo antiguo amigo del cabeza de familia y un engendro a lo Frankenstein cuyas motivaciones no están del todo claras. A partir de ahí, el artífice de ‘30 días de noche‘ plantea seis primeros compases que se quedan algo cortos y finalizan con una página que, al menos al que esto suscribe, dejó con una ceja arqueada y más de una pregunta por responder.

Con todo, el discurrir de las más de 140 páginas que conforman este primer volumen de ‘The October Faction’ tiene sus puntos a favor, ya por la descripción de cada uno de los Allan que hace Niles, ya por lo atmosférico y expresivo del trabajo de Worm, que acerca postulados gráficos y narrativos a aquellos que ya viéramos en las manos de Ben Templesmith para la citada cabecera de vampiros en latitudes nórdicas. De hecho, pareciera que es la firme voluntad del nuestro compatriota —Worm es murciano—no alejarse mucho de los patrones establecidos por su colega australiano, aunque al final, si tuviera que declinarme por uno de ellos, me quedaría con la mayor claridad narrativa y la mejor definición de personajes que logra arrancarle al papel en blanco el artista español. Esperemos que de cara a la segunda entrega, con la primera dejando todo preparado para algo más grande, lo que encontremos justifique plenamente el interés despertado en Netflix por el título de IDW.

The October Faction 1

  • Autores: Steve Niles y Damien Worm
  • Editorial: Norma Editorial
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 148 páginas
  • Precio: 16,62 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.