The Astounding Wolf-Man: Kirkman y la licantropía

The astounding wolf man

Cada cierto tiempo, aparece en el panorama un guionista que se lleva la bendición unánime del público. Uno cuya firma impresa en un ejemplar ya asegura que lo que vamos a leer es un cómic de calidad. Es el caso, por ejemplo, de Kurt Busiek y Brian Michael Bendis, que aún siguen en activo con mayor o menos fortuna. Un caso más reciente es el de Robert Kirkman.

Lo importante es que el guionista en cuestión sea capaz de renovar los géneros, de ofrecernos historias que sigan sorprendiéndonos. Por un lado, Kirkman devolvió la frescura al género de superhéroes con Invencible. Por otro, demostró con Los muertos vivientes que los zombis aún pueden seguir causando terror sin necesidad de caer en los tópicos. Recientemente, comenzó una nueva serie que trata de hacer lo propio con las criaturas de la noche, los hombres lobo.

The Astounding Wolf-Man comenzó a publicarse en EE.UU. en mayo de 2007, coincidiendo con el Free Comic Book Day. El protagonista es un joven empresario llamado Gary. Durante unas vacaciones, es atacado por un extraño animal que lo deja al borde de la muerte. Mientras se recupera en el hospital, Gary se dará cuenta de que se ha convertido en un hombre lobo, y saldrá por las noches a hacer de las suyas.

No tardará en encontrarse con Zecheriah, un vampiro que le enseñará a controlar sus poderes y a utilizarlos para hacer el bien. Este personaje vendrá siempre envuelto por una atmósfera de misterio que despertará los recelos de Gary. ¿Cuáles serán sus verdaderas intenciones?

Al tiempo que ejerce su labor de superhéroe peludo, Gary tendrá que intentar seguir adelante con su vida normal. Mantener a una familia ya es difícil si tienes una identidad secreta superheroica, pero ya si te da por convertirte en una bestia salvaje de dientes afilados, la cosa se pone aún más jodida.

En esta serie, Kirkman vuelve a utilizar las fórmulas que tan bien le han funcionado en sus obras anteriores: el uso adecuado de los cliffhangers al final de cada número para dejarnos con ganas de más; los diálogos ágiles y llenos de humor; los guiños a otras obras; y los giros sorprendentes de guión, que en este caso se produce en el número 7.

En ese sentido, The Astounding Wolf-Man es una obra entretenida. Sin embargo, la veo por debajo de Invencible y a años luz de Los muertos vivientes. Su visión de los licántropos no resulta demasiado original y peca de algunos tópicos. Es una buena obra por lo que he comentado en el párrafo anterior, pero no lo suficiente como para alcanzar la categoría de culto.

Por su parte, Jason Howard se encarga del dibujo, que a pesar de su colorido y su estética humorística, ofrece algunas escenas de alto voltaje. Un dibujo atractivo pero que, como ocurre con la historia, habría resultado más fresco hace unos años, ahora es imposible no compararlo con el de Invencible.

Por ahora van 8 números publicados en yanquilandia, y recientemente adquirió una periodicidad mensual. Aún son pocos números para hacer un juicio definitivo, pero mientras sigo leyendo, me quedo con esta idea: Kirkman sigue enganchándonos con sus guiones, pero a esta nueva serie le falta algo más de chispa.

Portada del primer numero

Etiquetas

Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

Compartir este Artículo en