Spiderman detiene a un ladrón con ayuda de un grupo de Jedis [Frikada de la Semana]

Michael 'Spidey' Baulderstone en su tienda, Adelaide Comic Centre
Me hubiera gustado estar presente cuando el policía de turno tuvo que rellenar su informe. Resulta que un lumbreras no tuvo otra cosa que hacer que robar un valioso ejemplar de una tienda de cómics de Adellaide, en Australia, justo durante el Free Comic Day. El dueño de la tienda vio como el tipo en cuestión se guardaba en la mochila un X-Men Omnibus valorado en 160 dólares (supongo que australianos), que para nada estaba en la lista de los ejemplares gratuitos.

Como era lo propio para acudir al evento, el dueño del local lucía sus mejores galas: el uniforme de Spiderman. El incauto ladrón se cosca de que le han descubierto, y se dirige a la puerta, mientras Spiderman empieza a gritar “¡Eh, detenedle!”. Flash y otros miraban muertos de risa la escena.

Claro, tú estás en una tienda, rodeado de gente caracterizada como supers, ves a Spiderman persiguiendo a un tipo… y la primera reacción es partirte la caja, no hacerte el héroe. Así que el ladrón consigue llegar a la puerta. Pero cuando Spidey ya no gritaba “detenedle”, sino “llamad a la policía”, el chip cambia.

Fue entonces cuando el chorizo se topa de bruces con un grupo de Jedis que estaban bloqueando la puerta, tras haber detectado una perturbación en la Fuerza. No hizo falta darle fuerte y flojo al pobre mangante. Para cuando la policía llegó, el tipo ya había sido reducido entre los Jedis y Spidey, que había recuperado su X-Men Omnibus.

Tan surrealista como delicioso. En la foto tenéis a Michael ‘Spidey’ Baulderstone en su tienda, Adelaide Comic Centre.

Vía | Maldito Friki, vía Punto Geek, vía Unique Daily, vía Herald Sun, donde tienen un vídeo del momento (aunque no se ve a los Jedis)
En ZonaFandom | Día del Cómic Gratis, La Frikada de la Semana

Etiquetas

Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

Compartir este Artículo en