‘Sonrisas de Bombay’, un cómic para cambiar vidas

Sonrisas de Bombay portada

Vivimos en un planeta lleno de ironías. Hiperconectada e hiperactualizada la superficie de la Tierra ha sido sometida a un constante proceso de deshumanización que los medios de comunicación se preocupan en agravar día tras día, despersonalizando las tragedias y haciendo de catástrofes de gran alcance meros apuntes que se olvidan a los pocos días. Apercibidos de este mal que aqueja a nuestra sociedad, nuestra obligación como ciudadanos de a pie es dejar de mirar para otro lado ante el mal ajeno y tomar conciencia del importantísimo y proactivo papel de lo que nuestro esfuerzo, bien dirigido, puede llegar a lograr. Y ‘Sonrisas de Bombay‘, el último y brillante trabajo de Susanna Martín, puede ser una herramienta que coja nuestra anquilosada responsabilidad para con el mundo por las gónadas y la despierte de una puñetera vez de su prolongado letargo.

Como medio de comunicación que es, el cómic se ha tornado en los últimos años (y de forma bastante ostensible en nuestro país) en una de las formas más recurrentes de llamar la atención sobre situaciones que, como especie, deberían hacernos sonrojar de vergüenza. En esa vertiente de lo que podríamos llamar “cómic social” encontrábamos, por ejemplo, hace tres años el primer número de ‘Miguel, 15 años en la calle‘ crónica dolorosamente franca de los tres lustros que Miguel Fuster vivió en la mendicidad y un proyecto que, al menos en el terreno personal hizo que, desde su lectura, no haya podido mirar igual a un indigente.

Entroncado en la misma tesitura, pero con un mensaje algo más esperanzador que la profunda tristeza que inunda los tres volúmenes de Fuster, ‘Sonrisas de Bombay’ supone el traslado a viñetas del relato homónimo de Jaume Sanllorente, un periodista barcelonés que, ahogado por la asfixiante dinámica del mundo laboral actual, hacía un viaje a la India que, sin él saberlo, iba a cambiarle la vida. Allí sería donde terminaría viviendo. Y allí donde fundaría la ONG que dió nombre a un libro que ya va por su 16ª edición y, por ende, al tomo que hoy nos ocupa.

Sonrisas de Bombay interior

A Susanna Martín la conocimos en abril de 2010 cuando Norma publicó ‘Alicia en un mundo real‘, la soberbia novela gráfica en la que Isabel Franc narraba con mucho humor y franqueza el cáncer de mama que tuvo que superar. Ilustrado de forma magnífica por la artista catalana, y tras la pequeña dosis de su arte que fue el relato incluido en en ‘Yes, we camp!‘ de Dib-buks, esperaba impaciente la nueva obra de una artista que con ‘Sonrisas de Bombay’ se posiciona como una de las mejores dibujantes de cómic de nuestro país.

Con similares sensibilidades a las que le pudimos ver en su anterior obra Martín adapta el texto de Sanllorente para hacerlo accesible a todos aquellos para los que acercarse a un libro sigue teniendo el mismo efecto que una ristra de ajos para un vampiro. Afable y tierna en su aproximación al humano relato del periodista, las páginas de la novela gráfica son un acierto constante en la clara intención de remover conciencias de este imprescindible tebeo que, por méritos propios, trasciende las cualides peyorativas que se siguen asociando al cómic para alzarse como un vehículo insuperable con el que abrir los ojos a la realidad que nos rodea.

FICHA TÉCNICA: Sonrisas de Bombay
  • Autores: Jaume Sanllorente y Susanna Martín
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 128
  • Precio: 16 euros
Sonrisas de Bombay review

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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