‘Sangre y silencio volumen 1’, una historia de la mafia

No creo estar afirmando nada nuevo al decir que, a la hora de medir la eficacia de cualquier historia protagonizada por miembros de la “cosa nostra”, dos son los raseros ineludibles que, provenientes del séptimo arte, hay que considerar sí o sí. Me refiero, cómo no, a ‘El padrino’ de Coppola y a ‘Uno de los nuestros’ de Scorsese, dos cintas —bueno, cuatro sin consideramos las dos otras entregas de la magistral trilogía de Coppola— en las que se dijo todo lo que se tenía que decir sobre el mundo de la mafia desde cualquier ángulo que uno quiera considerar. Habrá alguno que saque aquí a colación a ‘Los Soprano’; y aún admitiendo que la serie de HBO añadió muchos matices a lo planteado por los citados cineastas, he de confesar que no soy de los que tienen a la historia de Tony Soprano en alta estima y no creo que sus seis temporadas sean tan seminales como sí lo son las producciones cinematográficas nombradas con anterioridad.

Dando igual que la historia que haya que medir provenga del mundo del celuloide o, como es nuestro caso, del arte secuencial, la influencia de la saga de los Corleone y aquella que ejerce el filme protagonizado por Ray Liotta y Robert De Niro se deja notar en los cinco álbumes que recoge este primer integral de ‘Sangre y silencio’ publicado por Yermo Ediciones. De hecho, cabría apuntar a todo lo que Coppola desarrollaba sobre el personaje de Vito Corleone en los flashbacks de ‘El padrino: Parte II’ como aquello que mayor huella deja sobre el trabajo de François Cortegianni, guionista detrás de este ambicioso relato que sigue a dos amigos sicilianos desde la isla mediterránea hasta la Nueva York de principios del siglo pasado: desarrollada a placer y con muchísima más complejidad que la que Coppola dirigía en 1974, lo que Cortegianni pone aquí en juego atrapa al lector irremisiblemente si, como servidor, sois de los que no os cansáis de revisar, año tras año, la trilogía protagonizada por Al Pacino.

Con avances y retrocesos en la línea temporal marcando el devenir de la narración —el relato fluye entre lo que cuenta uno de los dos protagonistas a unos periodistas en lo que parecen ser los años setenta y la puesta en viñetas de los avances de los dos amigos en el mundo del crimen organizado neoyorquino décadas antes— y la violencia extrema y expeditiva siempre asociada a la mafia caracterizando gran parte del drama que aquí se despliega, es quizás el aspecto gráfico sobre el que habría que verter alguna apreciación negativa: no me quejaré de la excelente labor de ambientación llevada a cabo por Marc Malés o Jean-Yves Mitton por cuanto ambos artistas nos llevan de manera indefectible a las diferentes épocas y lugares en los que transcurre la acción, pero sí lo haré ante la somera estaticidad que dimana de las páginas del primero y, en menor medida, del segundo. De acuerdo, ambos son artistas de corte “clásico” y es una cualidad inherente a su forma de plantear la página, pero eso no quita para que, en ciertos momentos, se eche en falta un mayor dinamismo. De todas formas, dicha carencia no es suficiente como para arruinar la función, y las 240 páginas de ‘Sangre y silencio’ convencen más que lo suficiente para dejar al lector con ganas de saber cómo continuará esta “historia de la mafia”.

Sangre y silencio volumen 1

  • Autores: François Corteggiani, Marc Malès y Jean-Yves Mitton
  • Editorial: Yermo Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 240 páginas
  • Precio: 40,85 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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