‘Recuerdos de perrito de mierda’, diferente

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Saliéndose de nuevo de lo común a la hora de apostar por un título que añadir al nutrido grupo que ya conforma su más que notable bagaje editorial, Ricardo Esteban, el nombre al frente de Dib-buks, vuelve a demostrar que en este vasto mundillo del noveno arte hay cabida para propuestas que no sólo se salen de la tónica general, sino que entran de lleno en el terreno de lo inclasificable para afirmar sin temor que la disciplina del cómic no está reñida con ningún tipo de historias ni géneros.

Sólo desde esa mirada, única bajo la que debería entenderse este arte que tantas alegrías nos da, puede entenderse, por ejemplo, este curioso título que es ‘Recuerdos de perrito de mierda’, debut en formato prolongado de Marta Alonso Berná. En él, la artista nos lleva de la mano a conocer a María Fuencisla, una filósofa retirada, y a su chihuahua, por el que la sexagenaria protagonista siente auténtica devoción tratándolo a cuerpo de rey y mimándolo como si fuera su propio hijo.

Con la tragedia desencadenando una narración que va hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, contándonos en flashbacks el devenir vital de la mujer y dedicándose a trazar en el presente cuántos esfuerzos hacen sus allegadas para que supere el revés del destino, si hay algo que llama la atención de ‘Recuerdos de perrito de mierda’ es la muy agradable y personal labor gráfica de Berná. Situándose muy por delante de un relato que funciona a destiempos y acusa cierto carácter episódico, esperamos que el incuestionable potencial del trazo de la dibujante se pueda poner en breve al servicio de una historia —ya sea propia o ajena— que quede más cerca de igualar a lo que es capaz de plasmar con sus lápices y colores.

Recuerdos de perrito de mierda

  • Autores: Marta Alonso Berná
  • Editorial: Dib-buks
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas:132 páginas
  • Precio: 16 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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