¿Qué nunca has leído nada de Kyle Baker? Pues ahora puedes, y GRATIS

Kyle Baker I

Aunque desde un tiempo a esta parte haya desarrollado toda su actividad en DC o Marvel (con proyectos tan alocados como Plastic Man o una de las muchas series dedicadas a Masacre) no podemos olvidar que la carrera y fama de Kyle Baker está más que cimentada en los títulos que publicó a partir de 1988, año de publicación de la hilarante ‘El show de Cowboy Wally‘.

Desde ese momento, y aunque su actividad se diversificó mucho con pequeñas apariciones en esporádicos números de series regulares o proyectos especiales tanto en Marvel como en DC, fueron sus novelas gráficas las que sirvieron para demostrar el talento visual y narrativo de uno de los dibujantes más personales del mainstream (aunque aquí habría mucho que precisar) norteamericano.

Así, dos años después de la citada ‘El show de Cowboy Wally’ (publicada en nuestro país por Planeta), Baker mudaba sus esfuerzos a Vertigo para darnos la que, hoy, casi veintitrés años después, sigue siendo su obra maestra: ‘Por qué odio Saturno‘ (que aquí ha aparecido bajo los sellos de Norma y Planeta), una disertación lúcida y elocuente sobre la vida en el Nueva York de los noventa a través de los ojos de una escritora excéntrica y algo borracha que se mete enseguida al lector en el bolsillo.

Kyle Baker II

Tras ella, sus lectores tendríamos que esperar ocho años a que Baker volviera al formato de novela gráfica, una espera que valió más que la pena por cuanto supuso la publicación de la genial ‘You are here‘, en la que el artista narraba una historia de ligero corte noir con un soberbio uso del color (sus dos anteriores trabajos habían sido en blanco y negro) y el alocado ritmo que casi siempre ha caracterizado a sus títulos.

Acreedor gracias a este magnífico trabajo del primero de los ocho Eisner con los que ha llegado a ser galardonado y del segundo de los cinco Harvey que han reconocido su talento (el primero fue, precisamente, por ‘Por qué odio Saturno’), Baker no volvería a hacernos esperar tanto y, con el cambio de milenio, publicaba, de nuevo bajo el sello Vertigo, ‘I die at midnight‘, un prestigio imprescindible (también publicado aquí por Norma) desarrollado íntegramente en La Gran Manzana el día 31 de diciembre.

De nuevo premiada con el Eisner a Mejor Escritor/Artista de Humor, será con el ‘Rey David‘ publicado en 2002 cuando asistamos al primer traspiés severo en la prodigiosa trayectoria del artista. Aunque visualmente sigue siendo portentosa, esta adaptación del relato bíblico termina de forma tan abrupta que uno no sabe si pensar que a Baker se le acabaron las ideas o que tenía en mente una segunda parte que nunca se llegó a publicar.

Kyle Baker III

Captado entonces por las dos majors americanas, los trabajos más independientes de Baker han vista reducida su ambición para conformarse con pequeños proyectos aquí y allá, ya en la forma de los dos geniales volúmenes de ‘Cartoonist‘ o los dos de ‘The Bakers‘ publicados por Image, ya en ‘Nat Turner‘, una personalísima aproximación muda a la historia de un esclavo americano que lideró una rebelión a mediados del s.XIX en el estado de Virginia, ya en ‘Special Forces‘, cómic bélico con una de las primeras páginas más impactantes que se ha podido ver en mucho tiempo en el noveno arte.

Si todo lo anterior ha servido para picar vuestra curiosidad y ya estáis haciendo cábalas para ver como podéis conseguir alguno (o todos) de los títulos citados, despreocupaos, ya que (siempre que dominéis la lengua madre de la pérfida Albión) Kyle Baker acaba de colgar en su página web todas sus novelas gráficas para que las podáis leer de forma grauita, ya online, ya descargándoos el archivo flash correspondiente (o la aplicación para tablet que parece estará disponible en breve).

Una oportunidad única para descubrir a uno de los mejores autores que ha dado el cómic americano de las tres últimas décadas. ¿La vas a dejar pasar?

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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