‘Psiquiátrico 2. Crazy seventies’, de haloperidol, electroshocks y otras cosas para reir

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Sin haber tenido acceso a la primera entrega que Astiberri publicaba allá por enero de 2011, pero motivado por la natural curiosidad que siempre despiertan aquellas propuestas del noveno arte que parecen alejarse de la cotidianidad, decidí acercarme a esta segunda parte de ‘Psiquiátrico’ con el temor de darme de bruces con una historia que fuera obvia continuación de las páginas editadas hace tres años. Afortunadamente no ha sido así, y mucho hay en este ‘Psiquiátrico 2. Crazy Seventies’ que poder recomendar a aquellos lectores que vayan buscando algo diferente en las viñetas.

Para empezar, la calidad gráfica del trabajo de Lisa Mandel consigue que la aproximación a la lectura sea agradable y sencilla: con pocos tonos de color y prescindiendo casi en su totalidad de lo que podríamos denominar «viñeta» en el sentido estricto de la palabra, la artista francesa hace gala de una elocuencia gráfica espléndida a la hora de conectar con el lector y hacerlo cómplice de estos mini-relatos con los que la autora sigue acercándose a la figura de su madre, una enfermera de hospital mental en la Francia de hace cuatro décadas.

Tanto es así y tanta es la naturalidad con la que el que está a este lado de la página percibe los mismos, que las vivencias de la protagonista en el microuniverso de «locos» que es el hospital en el que trabaja se devoran con fruición, dejando a su conclusión cierto poso de reflexión derivado, qué duda cabe, de la voluntad crítica de Mandel hacia el estado francés y la situación de caos a la que el gobierno del país abocó en cierto modo a las instituciones mentales. Educativa y muy, muy divertida, ‘Psiquiátrico 2. Crazy Seventies’ es más que recomendable.

Psiquiátrico 2. Crazy seventies

  • Autores: Lisa Mandel
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas:96 páginas
  • Precio: 14 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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