¿Por qué (no) te gustan los cómics de superhéroes? [Mesa Redonda]

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¿Quién no se ha leído alguna vez una aventura de Spiderman o Batman? ¿Queda alguien que no sepa cuál es el talón de aquiles de Superman o que es mejor no tocarle la gaita a Lobezno si te lo encuentras bebiendo tranquilamente en un bar? De una forma o de otra, cualquier lector de tebeos habitual nos hemos acercado a los cómics de superhéroes en algún momento. Pero mientras que algunos siguen soñando con trajes coloridos, peleas con supervillanos y mundos paralelos, hay otros que no soportan esta corriente del 9º arte.

Por eso, en esta Mesa Redonda queremos saber vuestra opinión sobre los cómics pijameros. ¿Por qué razones os apasionan? O por el contrario, ¿por qué preferís cualquier otra lectura antes que estas? Nosotros también hemos querido darle vueltas al asunto, y aunque tengo la impresión de que coincidiremos en bastantes puntos, tengo curiosidad por ver qué es lo que nos atrae a cada uno de los superhéroes.

Contamos además con la opinión de Carlos Pacheco, un aporte sin duda de excepción, por la estrecha relación que ha tenido con este género durante su carrera como dibujante.

Jaime Valero: Los cómics de superhéroes me gustan mucho desde que empecé a leerlos hace ya unos cuantos años. Sin embargo, tampoco es que sea un lector demasiado fiel. A excepción de mis personajes favoritos, Spiderman y Batman, a las demás colecciones me asomo de vez en cuando y por lo general no tardo demasiado en abandonarlas hasta una siguiente ocasión. Desde siempre, una de las cosas que más me ha gustado de estos cómics son los villanos. Siempre que adquiría un nuevo número, esperaba con ganas a ver qué maloso aparecería y qué nuevas artimañas tendría preparadas. También me encantan los guionistas que saben hacer buen uso de los cliffhangers, que te dejan muriéndote de ganas por leer la siguiente entrega; y los personajes cuya vida cotidiana tiene la misma relevancia que sus andanzas pijamísticas. En ese sentido, considero que Marvel siempre ha ido por delante de DC. Otra virtud es el tono adulto que les han aportado guionistas como Alan Moore, Grant Morrison y el combo formado por Craig Kyle y Christopher Yost. Lo que más me echa para atrás es el tema de la continuidad y las múltiples referencias a acontecimientos pasados de cada personaje. Con los personajes que mejor conozco, es una gozada ver cómo algunos guionistas consiguen enlazar todos estos sucesos; pero en los demás, lo único que consigo es perderme y no terminar de meterme en la lectura. Tampoco me hacen demasiada gracia las macrosagas que obligan al lector a pillarse tropecientas series cada mes para poder enterarse de algo.

Alkar: Me gustan los cómics de supers. Son los que más me llaman la atención, con diferencia. Pero responderé a por qué no compro ni leo habitualmente cómics de superhéroes. Hace ya muchos años, viviendo en Jerez, era bastante complicado seguir cómics, al no haber librerías especializadas. Pero cuando las hubo, y cuando me mudé a Málaga, las cuentas seguían sin salirme. Eran demasiadas colecciones interesantes, y no podía ponerme a gastar tanto en cómics, teniendo otras aficiones. O compraba libros, o compraba cómics. De ahí que me concentrara en sólo una que tenía un poco de todo, la de Fanhunter. Era un repasito al género, y además con humor. Y para “seguir” la trayectoria de los supers me he estado conformando con las series de televisión. ¿Comic Book Reader? A estas alturas es que simplemente no tengo tiempo de leer colecciones. Y tampoco sabría por donde empezar. A ver si alguno de mis compañeros se anima a rescatar la sección “Por donde empiezo con …”

Miguel Michán: Aunque nunca me han apasionado especialmente los cómics de super héroes reconozco haber disfrutado con determinados arcos argumentales de Spiderman, Batman o X-Men (con especial atención a Lobezno), y hasta guardo por ahí las primeras series de desviaciones más cómicas como Gen 13 y Masacre. Como mis compañeros, creo que los dos mayores problemas del género son el rango de edades en el que parece andar atascado (aunque existan excepciones) y las trabas evidentes que plantea para los nuevos lectores unos personajes con medio siglo de mitología a sus espaldas. Creo que las editoriales están haciendo esfuerzos en este sentido, ofreciendo reseteos de algunas colecciones o personajes y dando salida a más volúmenes autoconclusivos que promueven la compra compulsiva y permiten abordar la mitología de sus personajes desde nuevos ángulos, pero aún hay mucho que hacer.

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Roberto Pastor: Es curioso porque de pequeños nos atraen los cómics de superhéroes ya que son el ideal de justicia y poder, vamos, lo que queremos ser todos. Pero es con el paso de los años cuando nos atraen más las imperfecciones de estos héroes. Personalmente creo que lo que nos atrae de los superhéroes es lo que vemos de nosotros en ellos. Puede que uno siga a Superman porque cree que actuaría igual que el hombre de acero en esa situación, o quizás uno simpatice mejor con los villanos y quiera ver morder el polvo a los arquetipos de héroe. ¿Cuál es mi razón? Yo busco buenas historias, y cuando vienen cogidas de la mano de un superhéroe, tienen un sabor más dulce si cabe.

P. Roberto J: Lo admito, a mí me encantan los superhéroes. Incluso en las peores épocas editoriales de las grandes, los he leído. Soy pijamero hasta la médula, lo cual no quita para que les vea sus defectos. Pero, curiosamente, la continuidad no me parece uno de ellos. La queja habitual es “es difícil entrar en personajes con tanta historia” y es al contrario: cualquiera puede llegar nuevo a una buena colección de superhéroes, incluso en mitad de una saga, y enterarse de qué va la cosa. Al menos, enterarse lo suficiente para seguir la trama y poder disfrutarla. Lo difícil es que un guionista consiga hacer nuevas cosas con personajes como éstos, lo difícil es ser fan de los cómics de superhéroes después de tantos años. Hay que tener tragaderas, eso está claro: esto no es arte, es industria (y sólo los muy buenos convierten lo industrial en genial). Pero un buen cliffhanger de superhéroes es una buena muestra de lo grande que puede ser la narrativa popular.

Albertini: Yo me considero pijamero total, de hecho coincido bastante con la opinión de P. Roberto. Disfruto con un buen comic de superhéroes tanto o más como con otra de género distinto. Hay que tener en cuenta que los superhéroes son el motor de la industria comiquera algo así como las comedias romanticas o los thrillers lo son del cine actual (aunque el cómic también está ganando terreno en la industria del cine). Hay obras buenas, malas, mejores y peores… como en cualquier casa. ¡Ah, y además los cómics de superhéroes dan de comer a muchos grandes dibujantes y guionistas que de otra manera tendrían difícil vivir de esto!

Carlos Pacheco: No me gustan los tebeos de superhéroes porque no tengo el tiempo que quisiera para poder hacerlos como me gustaría. No me gustan porque el universo de cada superhéroe en particular no puede durar mas de veinticinco años sin volverse incoherente… No puede gustarle a una generación y a la siguiente sin que el personaje se vuelva esquizofrénico: Peter Parker no podía ser un fan de la música disco en los setenta y en el 2000 tener la misma edad y ser fan de los Radiohead… En definitiva, que sean inmortales sin serlo. No me gustan… PERO ME GUSTAN.

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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