‘Petrogrado’, una historia sobre Rasputín

petrogrado-portada

Su nombre comporta resonancias de una época que supuso el anunciado y sangriento final de la dinastia de los Zares en la antigua Rusia. Monje, iluminado, místico, consejero del Zar Nicolás II y hombre muy cercano a la Zarina Alejandra (muy, muy cercano), los lectores de cómics tenemos asociada a la imagen del monje loco la que Mike Mignola nos ha hecho llegar a través de los años en las páginas de ‘Hellboy‘; una imagen ficticia y bastante alejada de la realidad que sirve muy bien a los propósitos del artista de entroncar la mitología del demonio de la mano de piedra en la historia de lo oculto del s.XX y que, tras la lectura de ‘Petrogrado‘, quedará completamente trascendida para aquellos que se acerquen a este soberbio volumen.

En sus páginas, Philip Gelatt y Tyler Crook narran con precisión los últimos días de la vida de Rasputín, poniendo guionista y dibujante su gran talento al servicio de una historia compleja que implica a gran cantidad de personajes, reales y ficticios, que sirven para sostener el complot que puso fin a la vida de un nombre fundamental para comprender un momento histórico que cambió de forma radical el viejo continente.

petrogrado-interior

Pero ‘Petrogrado’ no es sólo el relato de como el príncipe Félix Yusupov y sus allegados consiguieron eliminar a Rasputín, sino que se convierte, por obra y gracia del espléndido trabajo de los autores, en un fresco brillante sobre la vida en Rusia justo antes de la Revolución de Octubre, aquella que pondría fin a las desmedidas diferencias existentes entre la nobleza y la burguesía rusa en comparación con el pueblo llano y que prepararía el camino para la llegada del comunismo de la mano de Lenin y Stalin.

Para pintar dicho fresco, Gelatt contruye una historia en la que intervienen los intereses británicos por que Rusia no llegara a un temprano acuerdo de paz con Alemania durante la Primera Guerra Mundial; intereses que, controlados por el servicio de inteligencia al mando de Churchill (antes de que se convirtiera en Primer Ministro del Imperio), resultarán determinantes en la configuración del relato, situando el escritor como partícipe directo en el asesinato de Rasputín a un miembro de la delegación de la inteligencia inglesa en Moscú.

Narrado de forma espléndida por un Crook que no oculta sus evidentes reminiscencias a las formas secuenciales y el magistral trazo de Will Eisner (de ahí que Mignola elogie a Petrogrado diciendo que parece una novela gráfica hecha por el creador de ‘Spirit’), ‘Petrogrado’ es una lectura intensa y sin fisuras que incita a futuras revisiones, algo que no se puede decir de muchos de los títulos de usar y guardar (cuando no «tirar») que abundan en el panorama tebeístico actual.

Petrogrado

8MUY INTERESANTE
  • Autores: Philip Gelatt y Tyler Crook
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 252
  • Precio: 25 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.