‘Paul en Quebec’, la calidez que vino del frío

Paul en Quebec portada

Sin haber tenido acceso previo a los dos volúmenes publicados por Fulgencio Pimentel, descubrí las aventuras de Paul con el primer tomo editado por Astiberri ‘Paul se muda‘ y aunque me pareció una lectura agradable, no vi nada en él que apuntalara la grandeza que otros veían en Michel Rabagliati. Su siguiente «aventura», ‘Paul se va de pesca‘, resultó un salto cualitativo tanto en calidad narrativa como en profundidad temática. Pero a la luz de la maestría y la grandeza que muestra en ‘Paul en Quebec‘, cualquier esfuerzo anterior de Rabagliati ha quedado singularmente empequeñecido.

«Auto-ficción», así es como Rabagliati suele referirse a sus tebeos. Un término que, explicado, hace referencia al fuerte matiz autobiográfico con el que desarrolla sus historias en el que, no obstante, siempre hay espacio para poder introducir elementos no extraídos directamente de la realidad. En sus propias palabras

Todas las historias que cuento las he vivido yo. No soy capaz de hacer ficción. Necesito estar conectado con una historia real, sea divertida o triste.

Paul en Quebec interior

‘Paul en Quebec’ es una muestra magistral de la perfecta combinación de ambos términos de la expresión, así como del preciso equilibrio al que el autor consigue llegar a la hora de trasladarnos esta historia acerca de la aceptación de la muerte de un ser querido y del proceso de degradación al que una enfermedad terminal somete a dicha persona.

Para ello, Rabagliati no escatima en ir alternando aquellos pasajes que narran de forma descarnada la crudeza del cáncer que padeció su suegro (suavizados, no cabe duda) con momentos que, introducidos con precisión quirúrgica, alivian la carga sentimental del relato para provocar la carcajada en el lector (hacía tiempo que no me reía tanto que como lo he hecho con las cinco páginas de Paul actualizando su ordenador) consiguiendo así que la honda gravedad de la lectura quede paliada en parte.

Ello no implica que, llegado el momento, la tonelada de sentimientos que pone en juego el autor vaya a sentirse más lejana, antes bien, resulta imposible en ciertas ocasiones no soltar alguna lágrima por la fuerte empatía que lo cercano de la narrativa de Rabagliati consigue provocar, jugando el canadiense a placer con el lector en una montaña rusa emocional que desemboca en una sublimes páginas finales dignas de las mayores alabanzas.

Con su trazo simple y franco y una descripción de personajes y situaciones que logra desfocalizar el que la acción se desarrolle a miles de kilómetros de donde uno reside, ‘Paul en Quebec’ (que se hizo con el Premio del Público en el Festival de Angoulême de 2010) ha puesto muy alto el listón para las próximas lecturas que le podamos hacer a Michel Rabagliati. Impacientes estamos ya por que éstas lleguen.

FICHA TÉCNICA: Paul en Quebec
  • Autores: Michel Rabagliati
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 192
  • Precio: 18 euros
Paul en Quebec review

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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