‘No os indignéis tanto’, hervir la sangre

No os indigneis tanto

Es un sentimiento similar al que a uno le entra cada vez que se sienta por la noche delante del televisor para repasar el día de mano de Wyoming, Sandra Sabatés, Dani Mateo y el resto de presentadores de ‘El intermedio’. O de la misma «quinta» que el que provoca Jordi Ébole cuando hinca sus afilados dientes en alguna de las presas que después airea en ‘Salvados’. Ante tales espacios televisivos (los únicos que servidor sigue de forma asidua dada la paupérrima oferta que actualmemte ofrece la caja tonta) y el análisis incisivo, mordaz, cínico y sesgado (que todo hay que tenerlo en cuenta) que ambos enhebran sobre la realidad que nos rodea, la reacción casi siempre es un súbito ascenso de la indignación, la mala leche, el estupor y, como reza el título de la reseña, un «hervir la sangre» que, en no pocas ocasiones ha terminado provocando que tenga que apagar la televisión para no terminar cortándome las venas a pellizcos por no poder hacérselo a los irresponsables que manejan a su antojo nuestros destinos.

Llamadlo intuición, pero me da que Manel Fontdevilla pertenece a ese cada vez más amplio grupo de los que estamos hasta las narices de tener que soportar las constantes falacias, los discursos demagogos llevados al paroxismo y el arrastre de las estructuras sociales de ese supuesto «estado del bienestar» en el que residíamos hasta hace bien poquito por parte de una oligarquía que está plenamente convencida de que lo que está haciendo, lo está haciendo por el «bien de la población española».

No os indigneis tanto-1

Y si la elocuencia de Fontdevilla ya es digna de aplauso, encomio, elogio y festejo acompañado de las más estentóreas carcajadas cuando uno se asoma a sus tiras de prensa (una recomendación, háganse con los volúmenes recopilatorios de las mismas publicados por Astiberri, su tebeoteca no está completa sin ellos), a la hora de calificar lo que arroja en las páginas de esta obra completamente nueva que es ‘No so indignéis tanto’ el tesauro de epítetos se agota: en tan sólo 96 páginas y por un euro más de lo que te cobran en cualquier pub de moda por un Gin-tonic, podéis tener acceso a un documento llamado a despertar vuestra conciencia agarrándola por las gónadas, darle una somanta de palos y dejarla lista y reluciente para salir por la puerta grande sabiendo de qué va la película.

Con esas mayúsculas capacidades narrativas que ya ha demostrado tener por activa y por pasiva (haceos otro favor, leed ‘La parejita’…no digo más) que rompen atomizan la página tradicional para convertirla en un medio perpetuo de asombro y en un objeto de diseño fascinante, el mensaje que Fontdevilla deja por mano de este repaso a la historia reciente de este nuestro singular mundo es tan claro como demoledoras son las reflexiones que de él pueden extraerse. Yo no os las voy a desvelar. En su lugar os insto encarecidamente desde estas líneas a que vuestra próxima compra sea, sí o sí, este tomo que es GRANDE como el sólo. Por algo terminó formando parte de nuestra selección de lo Mejor del 2013.

No os indignéis tanto

10P.O.M
  • Autores: Manel Fontdevilla
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas:96
  • Precio: 9 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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1 Comentario

  1. Peculiar el giro que pueden dar los cómics y el arte en general desde ser un «opio del pueblo» por ofrecer mundos en los que evadirnos de la realidad hasta ser el mejor altavoz para despertar nuestra conciencia.

    Me lo apunto, aunque he de reconocer que me pasa como al autor: a veces parece que la única salida es apagar la tele, lo que lo hace más distópico todavía.

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