‘Nick Furia. Operaciones encubiertas’, con licencia para fascinar

Si hay algo que, en los últimos tiempos, me ha molestado de manera particular dentro de la política Marvel, eso ha sido la forma en que La Casa de las Ideas ha desaprovechado de forma sistemática proyectos que, con un par de números en su haber, se colocaban con suma facilidad entre lo mejor de la vasta y más bien mediocre oferta mensual que la editorial lleva ofreciendo desde —más o menos— la primera renovación que sustituyó al Marvel Now!. Ejemplos claros de ello, de esa notoria incapacidad para dar rienda suelta a sus artistas y no limitar sus planteamientos a una numeración que no supera la docena, fueron la maxiserie de ‘Viuda Negra’ que nos ofrecieron Mark Waid y Chris Samnee, lo que Jeff Lemire, Greg Smallwood —y algún dibujante más— plasmaron en la soberbia ‘Moon Knight’ o, por supuesto, lo que James Robinson y nuestro Aco pudieron llegar a cuajar en los seis números de que constó esta portentosa miniserie que es ‘Nick Furia. Operaciones encubiertas’.

Publicados entre junio y noviembre del pasado 2017, los seis números que conforman el volumen que nos ofrece Panini son una muestra asombrosa de lo que un guionista con talento y un dibujante asombroso son capaces de imaginar si se les dan las suficientes alas: protagonizado por el actual Nick Furia del Universo Marvel —ese que se supone es hijo del Nick Furia de siempre y que se modeló a partir de Samuel L.Jackson…o del Furia del Universo Ultimate, como queráis— los seis relatos auto-conclusivos que Robinson se saca de la manga se apropian de la mejor vertiente posible del espíritu de 007 para imaginar unas aventuras que ya quisiera para sí el mejor agente al servicio secreto de su majestad. De un casino en la riviera francesa al castillo Ravenlock, pasando por la superficie de la luna o las profundidades del mar, lo imaginativo del guión del artífice de ‘La edad de oro’ o ‘Tierra-2’ pone de manifiesto la capacidad de tan clásico escritor de adaptarse a otras formas de narración mucho más «molonas».

Y, claro está, si a a quien tienes a tu lado es a alguien de las capacidades de Aco —acrónimo de Alejandro Cal Oliveira—, a poco que lo que escribas pueda calificarse de notable, tienes la garantía de que el producto final va a ser, como poco, de sobresaliente alto: si imaginativos y vibrantes resultan los resortes a los que Robinson va recurriendo para que cada uno de los seis ejemplares de la miniserie sean un dechado digno de los mejores tiempos de Steranko al frente de la encarnación clásica del espía por excelencia del Universo Marvel, esos valores son elevados a la enésima potencia por lo que Aco concreta en unas planchas portentosas, llenas de recursos narrativos de primer nivel, de composiciones que dan un nuevo significado a la expresión «splash-page», de un ritmo frenético y de un sentido de la épica que deja cortos a mucho de lo que la editorial ha ofrecido de un lustro a esta parte. Lástima, como decía antes, que —quién sabe por qué motivos— no hayan sabido o querido ver el grandioso potencial que atesoraba un proyecto llamado a engalanar las baldas de nuestras tebeotecas. Lástima…

Nick Furia. Operaciones encubiertas

  • Autores: James Robinson & Aco
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 144 páginas
  • Precio: 12,82 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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