‘Mi guerra. De La Rochelle a Dachau’, espíritu de libertad y supervivencia

Parece que en las últimas semanas no hacemos otras cosa que hablar de Guerras Mundiales. Ya han sido tres las ocasiones que, desde que empezó el año, hemos tenido la oportunidad de acercarnos, bien a la primera, de mano de la entrega inicial de ’14-18′ publicada por Yermo, bien a la segunda por intercesión de dos vehículos pertenecientes a mundos artísticos diferentes: el cinematográfico con ‘El instante más oscuro’ y el de las viñetas con esa obra maestra firmada por Dave McKean que era ‘Black Dog. Los sueños de Paul Nash’. A todos ellos se unía en febrero ‘Mi guerra. De La Rochelle a Dachau’, una crónica sobrecogedora de los años de la contienda centrada en las memorias de Guy-Pierre Gautier, un joven que, sin tener la edad suficiente para alistarse a filas, sí que jugó un papel muy activo en la resistencia francesa tras la ocupación por parte del ejército alemán.

Su afiliación con las fuerzas que, desde las sombras, le plantaron cara al fascismo nazi, le granjeó una cordial invitación por parte del Tercer Reich a Dachau, acaso el más tristemente célebre de los campos de concentración sólo por detrás de Auschwitz: coronada las entradas de ambos campos con el «Arbeit macht frei» —la irónica «el trabajo os hará libre» llamada a generar falsas esperanzas en todo aquél que iba a dar con sus huesos allí—, Dachau llegó a albergar a más de 200.000 presos de los que se calcula que más de 50.000 perdieron la vida, ya ejecutados por las SS de las más diversas maneras —ahorcados, fusilados, molidos a palos, en las cámaras de gas…— ya debido a las inexistentes condiciones de vida de unas instalaciones que fueron asoladas por el tifus o la malaria, enfermedades provocadas por los experimentos que allí se llevaban a cabo.

Tanta maldad, que nunca cesará en sorprendernos por más que, en mi caso, lleve más de veinticinco años leyendo todo tipo de documentos sobre ella, no pudo romper a un joven Gautier que nos narra aquí en primera persona tanto sus incursiones y aventuras saboteando de manera sistemática todo aquello del régimen nazi que se ponía a tiro, como todo lo que tuvo que vivir desde el momento en que atravesó la verja de entrada de Dachau y comenzó una guerra por sobrevivir cuyas pesadillas, confiesa, nunca le han abandonado. Para trasladar todo ello al lenguaje de la narrativa secuencial, Gautier cuenta con Tiburce Oger, del que ya habláramos el año pasado cuando comentamos ‘Buffalo Runner’, publicada también por Ponent Mon: el estilo de dibujo del artista francés, que ya definíamos entonces como a caballo entre el Greco y Corominas por lo estilizado de sus figuras, se descubre como el mejor marco posible para recoger todo el horror que puede llegar a destilar el relato de Gautier, y su magnífico control sobre las acuarelas convierte a cada plancha de ‘Mi guerra’ en un constante motivo de asombro que alza a este espléndido volumen como una lectura algo más que imprescindible.

Mi guerra. De La Rochelle a Dachau

  • Autores: Guy-Pierre Gautier & Tiburce Oger
  • Editorial: Ponent Mon
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 80 páginas
  • Precio: 19 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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