‘Marieta’, la abuela que todos querríamos tener

Marieta

Si hay un adjetivo que le va como anillo al dedo tanto al primer como al segundo volumen de ‘Marieta. Los recuerdos de Naneta’, una serie que Dib-buks comenzaba a editar en Noviembre de 2012, ese es el de entrañable. Entrañable por su dibujo, de trazo suave, redondeado y reminiscencias cartoon que, con su agradable paleta de colores cálidos, sirve a la historia a la perfección. Entrañable por su personaje central, una abuelita que al rememorar su infancia nos traslada a 1935, cuando su madre la dejo a cargo de sus abuelos y tía en el campo y tuvo que acostumbrarse a una vida tan diferente.

Entrañable también por la ambientación, cargada de una nostalgia muy contagiosa por unos modos de vida que los cosmopolitas es probable que nunca lleguemos a conocer. Y entrañable, sobre todo, por la delicadeza con la que Nob trata el conjunto, dotándolo de una singular magia que conecta con el lector desde la primera página, importando muy poco el inmenso salto generacional que, aparentemente hace falta ignorar para poder disfrutar de una lectura orientada a un público pre-adolescente.

Y si digo aparentemente es porque ‘Marieta’ es uno de esos títulos llamados a enganchar más a los mayores que a los pequeños de la casa, ya que sólo un adulto es capaz de aprehenderse de los muchos matices que conforman ese mundo en el que crece la inquieta niña. Una niña que, ya anciana, comparte con nosotros en ‘La cocina de Naneta’ un buen puñado de recetas (algunas de las cuales van a terminar incorporándose a mi recetario personal) aderezado con enormes dosis de humor que demuestran que Dib-buks está tardando ya demasiado en publicar ‘Mamette’, la colección centrada en esta abuela algo alocada que todos quisiéramos haber tenido.

‘Marieta. Los recuerdos de Naneta 2’ & ‘La cocina de Naneta’

  • Autores: Nob
  • Editorial: Dib-buks
  • Encuadernación: Rústica y cartoné
  • Páginas: 88/96 páginas
  • Precio: 12/15 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.