‘Manicomio’, escalofriante

El cine los ha utilizado hasta la saciedad, bien para ofrecer dramas ejemplares y muy oscarizados como la mítica ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ de Milos Forman, bien para que sirvan de cárcel a visionarias guerreras que pelean contra máquinas cibernéticas o a viajeros de un futuro arrasado por un letal virus, bien, en su gran mayoría, para que sus rincones alberguen horrores capaces de helar la sangre al más pintado. Pero lo que el cine de terror, y quizás por extensión todos los demás, nunca ha conseguido es que nos adentremos en la vida diaria de un manicomio y, de primera mano, sin exageraciones, aspavientos o los típicos recursos asociados a estos demonizados lugares, sintamos no sólo lo que un paciente cualquiera vive entre las cuatro paredes de tan aséptico y horrible lugar, sino que también nos adentremos en qué puede haber llevado a dicho enfermo a pasar allí sus días.

Y eso —eso y mucho más— es lo que hace con una honestidad y una valentía asombrosas Montse Batalla en ‘Manicomio‘, un libro crudo, duro, lleno de momentos terribles capaces de acongojarnos sin remedio pero que, al mismo tiempo, es testimonio sincero y directo de aquello por lo que su guionista pasó cuando, con 19 años, fue presa de un cuadro que incluía insomnio, fatiga, falta de concentración y un miedo irracional y tuvo que ser ingresada en un hospital psiquiátrico: contado de manera natural, como si de una amiga nuestra se tratara, y cargando las tintas, ora en la vertiente de denuncia del relato, ora en la más pedagógica, Batalla desnuda su alma y sus recuerdos más dolorosos a lo largo de 172 páginas que, en no pocas ocasiones, serán un arduo trance para los lectores más sensibles.

De manera muy inteligente, Batalla no hace sangre innecesaria, no carga tintas en superfluos dramatismos o en desnaturalizar sus vivencias con recursos Hollywoodienses y, ataviada con esa sinceridad y honestidad de las que hablaba antes, acerca tanto al lector a sus experiencias que éste no puede sino tomarlas casi como propias, con todo lo que ello implica. Dicha implicación con la historia y su protagonista, aumentada aún más si cabe por el espléndido trabajo de Xevidom a los lápices y tintas, es la que convierte a ‘Manicomio’ en una lectura tremendamente recomendable para hacer, eso sí, con el ánimo bastante alto y el conocimiento —obvio por otra parte— de que todo acabará bien para tan singular heroína. Una heroína que no tuvo que enfrentarse a villanos o monstruos, sino a sus propios demonios; que no contó con la ayuda de brazaletes o lazos mágicos, sino con el auxilio de los suyos, de los que la querían de verdad y que, en liza con una enfermedad mental, salió airosa allí donde otros habrían sucumbido.

Manicomio

  • Autores: Montse Batalla y Xevidom
  • Editorial: La Cúpula
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 172 páginas
  • Precio: 15,20 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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