‘Lucifer Integral Volumen 1’, así en La Tierra como en el Infierno


Vale, lo reconozco, puede que sea uno de los primeros en alzar la voz en contra de los experimentos extraños, como esa moda de publicar según qué obra en un determinado formato, con sus aciertos y sus fallos. Caso de este ‘Lucifer Integral Volumen 1’, una nueva línea editorial que los chicos de ECC Ediciones se han sacado de la manga con el fin de rescatar series de una duración más o menos considerable (con dos o tres volúmenes pueden finiquitarse) en tomos de tapa dura, un buen número de páginas y, aquí viene el dato de la discordia, y tamaño reducido. No es especialmente sangrante ya que el producto en sí queda bastante bien, muy práctico y divertido de tener en las manos, pero es más pequeño que un comic book normal. En una obra como es la de Mike Carey, queda bastante bien ya que la parte gráfica no se ve muy perjudicada (con todos mis respetos a los dibujantes que se encargan de ella) pero habría que ver qué tal le sienta a futuras obras (Predicador, Batman: Eterno).

Aún así, con toda la polémica que pueda surgir del asunto, esta serie de Mike Carey es toda una gozada de principio a fin, apareció en su día siguiendo los pasos de Sandman a modo de spin-off pero muy pronto consiguió alejarse de su sombra y brilló con luz propia, y eso que no era tarea fácil hacer olvidar la obra maestra de Neil Gaiman. Las dos introducciones que nos vamos a encontrar antes de las primeras viñetas, están firmadas por ambos autores respectivamente y no pueden ser más esclarecedoras. Muchos autores se negaban a utilizar a Lucifer para que el universo Sandman se expandiera, no terminaban de verlo para protagonizar su propia cabecera, hasta que llegó Carey que consiguió hacer al personaje suyo, mostrando una evolución mayúscula a lo largo de los números, algo que aquí podremos apreciar sin problemas ya que el volumen recupera los primeras veintitrés entregas de la serie. Casi nada.

No hace falta haber leído previamente la colección de Morfeo (aunque desde aquí lo recomendamos a todo aquel que aún no la haya hecho) y lo único que se debe saber es que Lucifer ha dimitido como jefe del Infierno y ha terminado en La Tierra ejerciendo de gerente en un club nocturno de jazz. La situación no es fácil para el ángel caído puesto que sus “hermanos” del cielo lo siguen mirando con cierto recelo y desconfianza conocedores de lo que es capaz de hacer, y los habitantes del infierno muestran desprecio y rencor por haberlos abandonado. La situación se vuelve un poco más complicada cuando aparece en el club el ángel Amenadiel para ofrecerle un trato: deberá investigar un extraño poder que está concediendo deseos a los humanos, algo que si no se controla terminará acabando con la propia humanidad. ¿Actuará Dios con “deportividad” y se cumplirán todas las promesas del acuerdo?

Aquí comienza un viaje fascinante en el que Lucifer hará todo lo posible por conseguir lo que quiere, una larga carrera llena de obstáculos en el que tendrá que esforzarse al máximo en el arte del engaño y la negociación. El trabajo de Carey a los guiones empieza titubeando mínimamente para volverse adictivo y exquisito en tiempo record, cambio al que ayudan los lápices de todos los dibujantes que se dejan ver por la serie. Desde la primera miniserie ilustrada por Scott Hampton hasta la serie regular en la que Chris Weston, Warren Pleece, Dean Ormston, Peter Gross y Ryan Kelly hacen lo propio creando unas páginas “made in Vertigo” que retratan a la perfección el particular mundo en el que tiene lugar la acción. Una oportunidad inmejorable para hacerse con una de las series más laureadas del sello para adultos de DC Comics, en un formato no exento de polémica pero que, en este caso, el tamaño no importa. Pese a quien le pese.
[Grade — 9.00]

Lucifer Integral Volumen 1

  • Autores: V.V.A.A.
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 544
  • Precio: 44,50 euros

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Mario de Olivera @fancueva

No sé si el médico que ayudó a mi madre a traerme al mundo me dio un cate en el culo o directamente me arrimó un Spiderman. Lo que sí tengo claro es que desde que tengo uso de razón siempre he tenido un tebeo entre las manos. Por el camino se fueron añadiendo más aficiones que me convierten en un devorador de series, películas y algún que otro libro. Jugador “devezencuandero” a lo que me pongan por delante, siempre y cuando medie el machacamiento de zombies o de ejércitos plagados de magos y orcos, intento estar siempre liado con cualquier actividad lúdico-frikoidal que haga mi existencia sevillana algo más agradable y entretenida. Oh yeah!

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