Love Song 1, ¿un Alta Fidelidad en forma de cómic?

Love Song Christopher Glénat

Love Song, del francés Christopher, vuelve a demostrarnos que el aficionado a la música y a la cultura pop, el que mantiene una relación sentimental con las canciones que han supuesto su educación sentimental, tiene algo de Peter Pan. Era un argumento que Nick Hornby ya exploró en la fantástica novela Alta Fidelidad, luego llevada al cine con John Cusak en el papel protagonista.

Como en aquella, en Love Song un grupo de treintaañeros comienza a enfrentarse a la realidad de que no hay finales felices como en muchas canciones de sus grupos favoritos, de que la mujer ideal del pop es la suma de todas las que, con sus defectos, pasan por nuestras vidas. Los protagonistas de Love Song se dan cuenta, finalmente, de que ellos mismos están hechos de defectos y de que se pasan demasiado tiempo lamiéndose las heridas con canciones de los Beatles de por medio.

Todo en este cómic, desde la portada homenaje al disco Rubber Soul hasta las viñetas plagadas de miles de referencias musicales pasando por los títulos, está supeditado a esa relación muchas veces obsesiva que los melómanos tienen con sus canciones favoritas.

Love Song

Dicho esto, Love Song no es Alta Fidelidad. No llega a las cotas de fina ironía y de conmoción emocional que dejaba la novela de Nick Hornby. Eso no significa, desde luego, que éste sea un cómic desdeñable, sino que, posiblemente, perdurará menos en el lector. En todo caso, Christopher sabe evitar la principal trampa de una obra así: pese a tener la música como motor de la historia, por encima de todo importan los personajes.

A cambio de ser menos inmortal que la novela de Hornby, Love Song consigue ganar puntos gracias a su buen uso de los recursos propios del cómic, que llevan la historia en volandas, sintetizando discursos, definiendo personajes en sólo una viñeta y planteando juegos gráficos bien resueltos (por ejemplo, en la secuencia en la que se contraponen los ensayos musicales del grupo de amigos cuando aún era postadolescentes con los de ahora, en una treintena mal asumida).

Love Song ReviewCombinando humor y las dosis justas de dramatismo, no hace falta ser un apasionado de la música para encontrar buenas razones para disfrutar con Love Song. Habrá que seguir con atención los siguientes números de la saga (centrados en otros grupos musicales en vez de en los Beatles y en los otros tres amigos del grupo) para saber cuál es el límite de un buen tebeo.

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Roberto Jimenez @fancueva

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