‘Los muertos vivientes’ somos nosotros

Los Muertos VivientesCreo que estaré permanentemente en deuda con mi compañero P. Roberto J. por darme el empujón definitivo con sus recomendaciones y aventurarme a comprar (algo complicado en tiempos de crisis) los dos primeros números de ‘Los Muertos Vivientes’. Ahora me insulto a mi mismo por no haberme atrevido antes a empezar esta desgarrante colección.

Y es que creo que caí en la trampa de las primeras apariencias, trampa preparada para cualquier ser humano y en la que solemos caer con facilidad. No soy muy fan del género zombie, sí, lo siento, parece ser requisito indispensable para todo friki es que guste de esta clase de historias sea en el formato que sea. Pero personalmente, los despellejados comecerebros nunca han sido de mi agrado salvo en la saga Resident Evil.

Pero calificar a ‘Los muertos vivientes’ como una historia de zombies es un grave error, de ahí la trampa mencionada antes, y es que los zombis aquí simplemente son un detonante para que prenda la auténtica trama latente y universal para todo buen relato que se jacte de serlo, el ser humano y su relación con el resto de sus semejantes.

Robert Kirkman, el auténtico maestro detrás de ‘Los muertos vivientes’, utiliza a Rick, un agente de policía que despierta de un coma en medio de la hecatombe zombie, como catalizador de una ingente cantidad de valores y sentimientos que deberá analizar y contra los que deberá reaccionar debido a las duras situaciones a las que se enfrentará. Y sí, todas tendrán como causa la inexplicable pandemia que ha convertido a la gran mayoría de personas en zombies, pero en realidad son las provocadas por los humanos supervivientes las que requerirán de más aguante por parte de Rick para no sucumbir ante la total desesperación.

Además nosotros tendremos que ir de la mano de Rick (metafóricamente, por supuesto) y transmitirle nuestra fuerza de la misma manera que él lo hace por nosotros, porque hay que remarcar que ‘Los muertos vivientes’ es una lectura realmente dura, que no pesada, que hará uso de todo nuestro aguante para no derramar una lágrima o maldecir a Kirkman etiquetándolo de tirano sin corazón.

Los Muertos Vivientes

Quizás sea por este afán de transmitir una desesperación casi total que el dibujante del primer tomo, Tony Moore, no siguiera en los siguientes, a favor de Charlie Adlard, ya que el estilo de Moore, siendo realmente bueno, resulta algo alegre y no cuaja tan bien con la amargura de la historia como lo hace el trazo más irregular, pero definido, de Adlard. Ciertamente al principio se acusa el cambio, pero a partir del tercer tomo el dibujo pasa a un segundo plano y sólo sirve como un retoque artificial al maravilloso arte narrativo de Kirkman.

Pocos cómics producen un torrente de sensaciones tan grande y potente como ‘Los muertos vivientes’ y es muy fácil encontrarnos con diversas páginas que nos pondrán el corazón en un puño, el alma a los pies o un alivio descomunal ante una situación en apariencia cotidiana. Porque en ‘Los muertos vivientes’ la cotidianeidad es algo que pasa de ser mecánico y despreciable a lejano y absolutamente deseable. Rick y el resto de personajes ansían volver a una rutina que cada vez ven más lejana, y ciertamente aún no sabemos, y creo que el propio Kirkman tampoco lo sabe, si van a recuperarla en algún momento.

Pero lo más desgarrante de ‘Los muertos vivientes’ (aparte de los dientes de los zombies) es lo mucho que debemos aprender de él, de esta simple serie en cómic, la cual se puede considerar como un completo estudio de la psicología humana ante una gran crisis y la reacción de cada tipo de persona. ‘Los muertos vivientes’ incitan al lector a preguntarnos a nosotros mismos “¿Qué haría yo en esa situación?”, y a cuestionar también las acciones de los personajes, a juzgarlas y actuar en consecuencia, condenando o no a cada uno de los actores en este desesperante teatro en papel.

Sí, lo digo bien claro ‘Los muertos vivientes’ es una auténtica obra maestra como pocas se pueden encontrar hoy en día, una historia que no acepta excusas, ni siquiera la que me planteaba yo mismo de “no me gustan las historias de zombies”. Que no os engañe la portada, ‘Los muertos vivientes’ no habla de zombies, habla de nosotros, los que vivimos la vida pero sentimos nuestro interior muerto y deseamos revivirlo de alguna manera.

FICHA TÉCNICA

Los Muertos Vivientes

  • Título: Los Muertos Vivientes
  • Contiene: The Walking Dead (serie abierta)
  • Guión: Robert Kirkman
  • Dibujo: Tony Moore, Charlie Adlard
  • Editorial USA: Image
  • Formato: Libro cartoné // 144 páginas // blanco y negro
  • Precio: 7,50 euros (cada número)

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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