Los mejores del mundo, Dave Gibbons se pone melancólico

Los mejores del mundoCreo que para disfrutar más de Los mejores del mundo es necesario leer la introducción que firma Dave Gibbons al inicio. En ella, el dibujante, que aquí hace el papel de guionista relata lo que significó para él leer los primeros números de World’s Finest, el título que juntó por primera vez a Superman y Batman bajo una misma cabecera. Esta introducción deja claro que lo que Gibbons ha querido hacer con esta historia es rendir un homenaje a esas historias que leía en su infancia, elegante y afable.

El inicio de Los mejores del mundo es un inteligente ejercicio de simetría entre los dos héroes más grandes de DC, primero relatando una caza de criminales habitual en una jornada de trabajo de Batman y seguidamente exponiendo una jornada de salvamentos a manos de Superman. Dos héroes tan similares en valores como opuestos en métodos.

Gibbons ha querido que el clasicismo reine en esta trama acudiendo a las casillas habituales a las que moverse en estos casos. Así tenemos como villanos al Joker y a Lex Luthor y de fondo, y como toque tierno, a la par que victimista, está el trasfondo de un orfanato que por alguna desconocida razón centra las miradas de todos los implicados en la trama.

Hay que ser francos, el guión no es para nada arriesgado (algo lógico teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora) así que no veremos sorprendentes giros de guión que nos pillarán desprevenidos, pero al menos tenemos el consuelo de que Gibbons se ha compenetrado de manera elogiable con el dibujante Steve Rude para crear algunas páginas realmente llamativas con una narrativa muda clara y muy bien hilada.

World's Finest

Pero claro, no todo el cómic podía ser mudo, y el fallo que le encuentro a este tomo es precisamente ese, que hay tramos en los que se vuelve denso y rompe con el dinamismo conseguido hasta el momento, y aunque posteriormente remonte el freno volverá a pisarse y la historia se convertirá en un camino de frenazos y pequeños acelerones que consiguen que nos sintamos fatigados de esta lectura. Por supuesto está el factor de larga duración con el que cuenta este tomo, lo que hará que en algunos momentos nos desesperemos porque parece que no estemos avanzando nada en absoluto.

Lo sé, parece que os esté diciendo que huyáis de Los mejores del mundo como de la gripe A, pero quería dejar claros cuales son los únicos defectos que le veo a este cómic, ya que el resto son virtudes. A la elegante trama mencionada y a la sintonía entre Gibbons y Rude hay que sumar también las elegantes composiciones de este último, las cuales consiguen que un dibujo algo mediocre destaque gracias al uso que hace de las viñetas.

Volviendo a hablar de la trama, y por dar más detalles, hay que decir que Gibbons ha tenido estilo para hilarla y no ha querido correr, de ahí la ocasional pérdida de ritmo cuando se excede y peca de no querer ir con prisas. La historia se para en los detalles, sobre todo en aquellos que resaltan el contrapunto que existe entre Superman y Batman, algo que ya se ha explotado en casi todos los encuentros entre estos dos héroes y que esta ocasión al menos tiene excusa estampar al considerarse este tomo un homenaje a las historias clásicas de este tandem.

En resumen, Los mejores del mundo es un cómic que si bien no es una maravilla si que resulta curioso como ejercicio de melancolía por parte de Gibbons. Si somos capaces de aceptar esto y soportar las bajadas de ritmo que nos vamos a encontrar, entonces resultará una lectura interesante, pero creo que será imposible sacar más de ahí.

Ficha Técnica

Los mejores del mundo

  • Título: Los mejores del mundo
  • Guión: Dave Gibbons
  • Dibujo: Steve Rude
  • Contiene: World’s Finest
  • Editorial: Planeta de Agostini
  • Editorial USA: DC
  • Formato: Libro cartoné // 176 páginas // Color
  • Precio: 18.95 euros

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