‘Los hijos de Sitting Bull’, historias de la historia

Los hijos de Sitting Bull

Siempre he sido de la firme opinión que la historia, la verdadera historia, no es la que nos presentan en los libros, la de las grandes gestas, las conquistas, los descubrimientos y las contiendas bélicas, sino aquella que se escribe día a día, en los hogares, trabajos y vidas de los miles de millones de personas que poblamos este pequeño gran mundo que es nuestro planeta. Es en las vidas anónimas de todos los que conformamos esa gran palabra que es «humanidad» donde la historia encuentra su sustrato más imprescindible y donde, ciñendo el discurso al volumen que ocupa hoy nuestra atención, reside la genialidad de esta nueva muestra de brillantez aviñetada que es ‘Los hijos de Sitting Bull’, un ejemplo más de que cualquier relato firmado por Edmond Baudoin es, como poco, imprescindible. Tanto como lo eran esas brillantes muestras del noveno arte que fueron ‘Dalí’, ‘El sabor de la tierra’, ‘Viva la vida’ o la magnífica ‘Los cuatro ríos’.

Reclamando para sí la completa autoría del volumen, como ya hiciera con la fascinante aproximación a la vida del genio de Cadaqués, Baudoin incursiona aquí en otro relato de corte biográfico que entremezcla el intenso recorrido vital que el autor hace sobre la sorprendente vida de su abuelo con una suerte de denuncia hacia la colonización de los Estados Unidos y la eventual obliteración del pueblo indio que se llevó a cabo a principios del s.XX. Con tales armas combinadas en un sólo vehículo, afirmar que la lectura de ‘Los hijos de Sitting Bull’ es intensa es quedarse muy cortos, y sus 96 páginas pasan como una exhalación ante la atónita mirada de un lector atrapado en los intersticios de un apasionante y sin par viaje.

Un viaje que, caracterizado desde el terreno de lo visual con el habitual estilo del artista francés, vuelve a echar mano de las más variopintas técnicas para trasladarnos a épocas pasadas, resaltando sobre todo a lo que podemos asistir en el volumen, tanto la agresiva expresividad de su plumilla como la asombrosa naturalidad de unas aguadas que, con sus veladuras, se elevan como la traslación no intencionada de las muchas capas de significado que siempre componen una historia. Una historia personal, de un hombre normal envuelto en circunstancias extraordinarias que, como decía antes, se une a otras cientos de miles de millones para conformar el complejo cosmos que es la raza humana.

Los hijos de Sitting Bull

  • Autores: Edmond Baudoin
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 96 páginas
  • Precio: 17 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.