‘La vieja guardia. Libro uno: abriendo fuego’, el reto de la inmortalidad

Mientras seguimos esperando que el acuerdo entre Mark Millar y Netflix de sus frutos en la pantalla y podamos ver las adaptaciones de algunos de los títulos del prolífico autor, hay otro autor también ligado a Image —bueno, y a DC— que parece haber adelantado por la derecha al creador de ‘Jupiter’s Legacy‘ y que ha conseguido colocar una de sus creaciones en la inminente parrilla de salida de la plataforma de VOD. Y decimos parece porque si algo sabemos los usuarios de Netflix es de lo obscuro de los movimientos de la compañía en términos de nunca tener claro cuándo se van a estrenar sus producciones.

Sea como sea, lo cierto es que ‘La vieja guardia’ se está convirtiendo en película y que cuenta con Charlize Theron en el papel de Andy, la líder de un grupo de mercenarios de élite que tienen un pequeño secreto en común: son inmortales. Se les puede matar, sí, pero en los cientos —o miles— de años que alguno lleva hollando la superficie de nuestro planeta —caso de Andrómaca de Scythia, la Andy protagonista—, nadie que se lo haya propuesto lo ha conseguido. Mas eso puede cambiar, porque una traición que ninguno de los cuatro miembros del grupo vio venir pondrá en jaque la habilidad de estos singulares humanos que han visto como la historia se iba escribiendo a su alrededor.

Utilizar a inmortales como protagonistas, garantiza a Rucka la inmediata atención del lector, máxime si es de los que, como servidor, descubrió ‘Los inmortales’ de Russell Mulcahy a temprana edad y se dejó fascinar por la idea de no tener que morir nunca: reservando pequeños instantes a ir dando trazos sueltos del pasado de tan espléndidos personajes y utilizando como doble McGuffin de la narración tanto la citada traición como la aparición de una nueva inmortal, Rucka construye con ‘La vieja guardia’ uno de esos relatos que tanto gusta de cultivar en los que lo fantástico está fuertemente imbricado en lo real dándole este último un hálito de inusitado verismo al conjunto. Observable en ‘Black Magick‘ o, sobre todo, en ese magistral vehículo de ciencia-ficción que es ‘Lazarus‘, la interacción de los dos polos casa aquí de espectaculares maneras, y en tan sólo cinco números, Rucka se las apaña para construir un microcosmos soberbio al que se le adivinan incontables ideas por contar en los bordes del papel.

Que el guionista sepa aprovecharlas o no es algo que sólo el tiempo dirá —bueno, podríamos precisar que el tiempo actual ya ha empezado a afirmar que sí, que habrá más historias, con los dos primeros números del segundo volumen ya publicados—, pero lo cierto es que si algo deja este primer tomo publicado por Norma en el ánimo del lector son las irrefrenables ganas de seguir asomándose a las vidas de tan geniales personajes y tan espléndidas planchas; que no logrará desprenderse del fuerte aroma a Eduardo Risso que tiene su trabajo, pero eso no quita para poder gozar de lo lindo con lo que Leandro Fernández pone en juego en unas páginas que encuentran en el color de Daniela Miwa complemento preciso a la expresividad de sus lápices. Huelga decir pues que es esta una serie de esas que hay que leer sí o sí so pena de dejar pasar una propuesta más de Image de las que tanto nos hacen apreciar a la editorial, ¿verdad?

La vieja guardia. Libro uno: abriendo fuego

  • Autores: Greg Rucka y Leandro Fernández
  • Editorial: Norma Editorial
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 184 páginas
  • Precio: 18,05 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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