‘La saga de los Bojeffries’, sátira made in Alan Moore

COB Saga de los Bojjefferies

A quienes tenemos a Alan Moore por un viejo gruñón y cascarrabias no debería extrañarnos que, al otro lado de esa barba espesa y poblada, esconda un agudo sentido del humor. Al fin y al cabo, y dentro de la solemnidad que predomina en sus principales obras, solemos encontrar pinceladas de ese humor en muchos de sus trabajos. Lo que quizá sí nos sorprenda es que ese imponente escritor de mirada escrutadora y manos cubiertas de alhajas también fue joven un día, y dio sus primeros pasos en el mundo del cómic con una serie de historias en las que poco a poco fue desatando su talento arrollador.

Una de estas historias, publicada a principios de los años 80, fue ‘La saga de los Bojeffries’, un cómic humorístico serializado en la revista ‘Warrior’ que nos presentaba a una familia nada convencional. Una especie de Familia Addams a la inglesa donde Moore dio su propia y excéntrica visión de la sociedad británica sirviéndose de vampiros, licántropos y otras criaturas de la noche. Basta con leer la primera secuencia del cómic, en la que el señor Bojeffries enseña a su hijo a pescar murciélagos desde el tejado de su casa, para hacernos a la idea de que si debemos predisponernos a algo con estas páginas, es a esperar lo inesperado.

A continuación vamos conociendo a los demás miembros de la familia. Tenemos a Ginda, la hija, una tronchabuques pagada de sí misma con una cierta tendencia a perder los estribos y a acosar a cuanto miembro del sexo opuesto se le cruce por delante. Tenemos también a Raoul, el hombre lobo, un currante de suburbio de los de fichada diaria y afición a comerse las mascotas ajenas. Y al divertidísimo Festus, el vampiro que habla en un idioma extraño que nadie más entiende. Juntos protagonizan una serie de historias cortas planteadas sin más pretensión que la de hacernos reír y pasar un buen rato, algo bastante meritorio de por sí. Pero además, y aun tratándose de una obra primeriza, Moore ya dio muestras de su gusto por la experimentación, al desarrollar, por ejemplo, un episodio entero como si fuera una opereta (que eso sí, me gustaría leer en su versión original, ya que en la edición española algunas rimas resultan un tanto forzadas).

Steve Parkhouse es el encargado de ilustrar los divertidos guiones de Moore. Un dibujante que ya contaba con una notable experiencia en aquel entonces, y que se apartó del realismo de otras obras suyas para adoptar un estilo más caricaturesco, aunque rico en detalles. A las historias que crearon juntos en esos años 80 hay que sumar un nuevo cómic inédito hasta la fecha, que se recoge en este volumen, donde Parkhouse y Moore recuperan a los Bojeffries para el siglo XXI. Partiendo de la premisa de que Reth, el hijo, publicó un libro sobre su familia, los dos autores nos explican qué fue de ellos años después. Entre otras divertidas ocurrencias, vemos cómo Raoul, el licántropo, decide apuntarse a Gran Hermano.

Puede que ‘La saga de los Bojeffries’ sea una obra menor dentro de la impresionante bibliografía de Alan Moore, pero a pesar de sus limitaciones, es un cómic divertido de leer que nos muestra otra faceta de su autor, y en la que además se intuyen algunas de sus inquietudes artísticas posteriores, incluidas las referencias lovecraftianas.

La saga de los Bojeffries

  • Autores: Alan Moore y Steve Parkhouse
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 96
  • Precio: 14,95 euros

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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