‘La religión 1. Tannhauser’, deslavazado arranque

Por la razón que fuera —me llamaron poderosamente la atención tanto el título, como el nombre del álbum y la ilustración de portada— tenía muchísimas esperanzas puestas en que este primer volumen de ‘La religión’ sería una de esas lecturas que lo dejan a uno epatado, con ganas incontenibles de asomarse a la continuación inmediata y con el ánimo dispuesto para tacharla de imprescindible o de “lo mejor del año”. Desafortunadamente, no ha sido así, y este relato de corte épico situado en la Malta del s.XVI, cargado de intrigas y traiciones, de amores improbables y pasiones desaforadas y de batallas cruentas y violencia por doquier no ha terminado de convencer a este redactor por varios motivos que comienzan y terminan en la dificultad —personal e intransferible, no cabe duda— para sentirme atrapado por la historia que se nos cuenta.

Aquí entran en consideración cuestiones que tienen que ver con mi recorrido como lector y con el que, tras décadas consumiendo de forma voraz todo lo que pasa por mis manos, soy de los que opinan que si una historia no te atrapa en las cinco primeras páginas, poco va a llegar a conseguir. Y eso es, precisamente, lo que le pasa a ‘La religión’…con efecto retardado, que es quizás lo más paradójico de todo: contando con un prólogo espléndido, que nos traslada sin equívocos a seis siglos en el pasado y nos sitúa en el corazón de la Europa de entonces, ‘La religión’ pasa entonces a mover la acción a varios lustros más tarde y al epicentro de los acontecimientos que será el asedio de la isla de Malta por parte del Imperio Otomano comandado por Suleiman el Magnífico.

Y es ahí, en la isla mediterránea, en la presentación de los muchos actores que conforman el “reparto” y en la irregular forma en la que van siendo introducidos, donde ‘La religión’ comienza a flaquear casi a marchas forzadas: no es que la cantidad de los protagonistas sea inasumible o que éstos estén configurados sobre el tapiz de trillados arquetipos, es que la manera en que Benjamin Legrand los define no resulta lo suficientemente atractiva a ojos del que esto suscribe y, claro está, con tal carencia por banda, entrar en el juego que plantea el entramado argumental es poco menos que complicado. El dibujo tampoco contribuye en exceso a aliviar la percepción que se deriva del guión, y aunque Luc Jacamon se deja la piel en el diseño de escenarios, y todos ellos exudan un fuerte realismo, no consigue alcanzar el mismo nivel con sus hieráticos personajes o lo estático de la narrativa y, combinados con los disfuncional del guión, éstos argumentos son suficientes para, como decía al principio, dejar muy fría la valoración final que podría hacer sobre el volumen.

La religión 1. Tannhauser

  • Autores: Benjamin Legrand & Luc Jacamon
  • Editorial: Ponent Mon
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 96 páginas
  • Precio: 22 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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