La muerte de Flash, a buenas horas

La Muerte de FlashCualquiera que siga a DC con un mínimo interés, sabe ya que cuando hay que matar a algún personaje, el primer candidato siempre es Flash. Así que ya no sorprende para nada ver en las estanterías de las tiendas de cómics un título como éste: La muerte de Flash; título que Planeta se ha sacado de la manga para agrupar las historias que recogieron los números del 9 al 13 de la edición USA de la serie The Flash: The Fastest Man Alive.

Es más, si habéis tenido la oportunidad de leer el tomo del personaje anterior a éste, el correspondiente a Un año después, creo que coincidiréis conmigo en que, después de esas historias, alguien se merecía un castigo sumarísimo. Claro que uno no esperaba que pusiera al pobre Bart Allen en la tesitura de ir contrarreloj para evitar su muerte.

Pero en DC, y más con Didio de por medio, se las gastan así y como la serie no funcionaba en ventas, pues hubo que poner al último de los Flash (y ya van tres) en una situación crítica. Lo más grave de todo es que eso se hace justo cuando por fin has puesto a un guionista competente, Marc Guggenheim, a los mandos de la serie.

ATENCIÓN: lo siguiente contiene spoilers sobre la trama del tebeo. Léelo bajo tu responsabilidad.

Flash ha muerto, viva flash

Es decir que llegan buenas historias, que demuestran que había cosas válidas que hacer con Bart Allen como personaje y te lo cargas. Porque eso es precisamente lo que DC ha hecho con Flash: dejarlo en manos de mediocres hasta que la serie ya no aguantaba más y, justo después, para hacer un final a la altura, dárselo a Guggenheim que tampoco es que sea Alan Moore Dios, pero al lado de lo que hemos visto con el personaje lo parece.

Así que, con el destino del pobre Bart Allen sellado (¿alguien le tenía tanta manía para hacerle esto?), los cinco números de los que se compone el tomo editado por Planeta son todo un soplo de aire fresco para los seguidores del personaje. No puedo llegar a entender que, dada la trascendencia histórica que Flash tiene para DC (si la editorial está hoy aquí es gracias al éxito del velocista), siempre tengan que maltratarlo tanto. Pero, al menos, la historia de su muerte ha merecido la pena.

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Roberto Jimenez @fancueva

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