‘La jauría’, Zola y las miserias del alma humana

Definida por el propio Émile Zola como «la pintura auténtica del derrumbamiento de una sociedad», el retrato de una época que ofrece ‘La jauría‘ encuentra en esta adaptación de la novela que llevan a cabo Cédric Simon y Éric Stalner un magnífico vehículo que rescata un relato tremendamente atemporal capaz de sorprender sin despeinarse al lector actual al manejar unos personajes que, con sus diferencias, claro, bien podrían haber existido en esta sociedad actual en el que la ausencia de moral y la ambición desmedida suelen ser moneda de cambio de uso diario. Un hecho este, el de la poca distancia que en realidad nos separa de nuestros antepasados parisinos del s.XIX, que habla mejor que ningún otro de la rabiosa actualidad en la que se asientan tanto el texto original de Zola como este espléndido álbum publicado por Ponent Mon.

La editorial, que sigue apostando por tener un catálogo lo más ecléctico posible —sin ir más lejos, ayer mismo publicábamos la reseña de ‘Wannsee’—, nos propone a través de ‘La jauría’ un viaje al París de Haussmann, el funcionario que, con una radical visión sobre cómo mejorar la capital francesa, revolucionó la ciudad de las luces al amparo de Napoleón III, arrasando con más del 60% de la antigua urbe medieval e imprimiendo en la ciudad del Sena la personalidad de las grandes avenidas monumentales y los grandes espacios urbanos que hoy tan bien la caracterizan. En este París, que se transformaba a golpe de millonarios préstamos al ayuntamiento, la obra de Zola nos presenta a Aristide Saccard, un execrable burgués especulador que sólo piensa en cómo sacar tajada monetaria a cualquier situación que se le ponga por delante, pisando a quien tenga que pisar en su camino hacia la culminación de sus sueños de terminar siendo, como suele decirse, «el más rico del cementerio».

Dentro del planteamiento que el literato francés hace de la figura de tan desagradable personaje, sorprende, y mucho —y eso es algo que se traslada de manera inequívoca en la adaptación que hacen Simon y Stalner del texto— que dependa totalmente del lector el realizar juicios de valor acerca, no ya del protagonista, sino de los muchos personajes que revolotean a su alrededor. De hecho, sorprende aún más que, llegado el momento de dar conclusión a la narración —bellamente adornada por el estilo claro de Stalner y por la aplicación de un color que busca de manera intermitente transmitir emociones limitando en muchas planchas la gama cromática— ‘La jauría’ no se decante por rubricar de manera amable el relato, castigando de alguna manera a Saccard por sus muchas tropelías e infamias. Antes bien, si algo hace es coronarlo como un ejemplar antihéroe que sale impune de sus felonías, un hecho éste que hace que ‘La jauría’ gane aún más enteros si, como servidor, sois de los que, de cuando en cuando, necesitáis huir de los inevitables finales felices.

La jauría

  • Autores: Cédric Simon y Eric Stalner
  • Editorial: Ponent Mon
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 128 páginas
  • Precio: 24,70 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.