‘Kurosawa, El samurái Caído’, un gran homenaje

Es una de esas parejas improbables que nunca habría imaginado de la mano en un tebeo: Víctor Santos, uno de nuestros artistas más internacionales, y esa leyenda del séptimo arte que ha sido, es y será siempre el inconmensurable Akira Kurosawa. Separados por el tiempo y la distancia, pero unidos por la fascinación de Santos hacia un cine que cambió paradigmas, abrió fronteras y cuya importancia en la cultura mundial en general y la japonesa en particular, para el que la desconozca, cabría comparar con la que en el mundo del noveno arte tuvo la producción de Osamu Tezuka, la reunión de español y nipón en este ‘Kurosawa. El samurái caído’ se salda como una lectura intensa y apasionada en la que Santos nunca quiere ocultar que de lo que esto trata realmente es de rendir toda la pleitesía que puedan albergar poco menos de 90 páginas a un VISIONARIO que, con su audacia, revolucionó desde el país del sol naciente la forma en la que se contaban historias a 24 fotogramas por segundo.

Estructurada a caballo entre la narración secuencial con viñetas y todo un rosario de splash-pages que van destinándose a repasar de manera precisa y exhaustiva la filmografía del cineasta japonés, ‘Kurosawa’ sirve a Santos con esa doble vertiente para provocar en el lector una doble reacción de admiración: no ya hacia él mismo y hacia el espléndido planteamiento gráfico que desarrolla a lo largo del volumen —en el que ahora bucearemos un poco más— sino en mirar al genio del homenajeado desde una perspectiva partida, la del cinéfilo que se queda en el hecho cinematográfico y lo analiza y desmenuza hasta sus últimas consecuencias y la del apasionado del cine que sabe que lo que vemos en la gran pantalla ha de ser complementado sí o sí con cuántas más lecturas de diferente índole técnica y analítica, mejor.

Tendiendo pues sólidos puentes entre ambos mundos, Santos demuestra con ‘Kurosawa’ cómo trasladar la pasión sobre una figura a unas páginas que se descubren constantemente como portentosas y sorprendentes, ya sea porque la sencillez y honestidad del relato secuencial, y el uso ocasional de la primera persona sean herramientas que conectan de manera veloz con el lector; ya porque en esas páginas completas o dobles que se dedican a analizar —de manera sucinta pero muy eficaz— las películas del realizador, Santos vierte todo su buen hacer, componiendo unas ilustraciones maravillosas de las que se desprende, y no os podéis imaginar con qué intensidad, el enorme amor que siente el artista de ‘Polar’ hacia aquello sobre lo que está disertando. Y es ese sentimiento de extremo cariño y denodada filia hacia una figura tan relevante en la historia de la cultura del siglo XX como Kurosawa el que, impregnando todas y cada una de las páginas del volumen, termina contagiando al lector de tal manera que no os extrañe terminar y hacer lo que servidor se vio impelido a hacer: ir al salón, agarrar la copia en BR de ‘Ran‘ y dejar que, durante dos horas y media, el nipón me volviera a dar clases sobre lo que es el CINE.

Kurosawa. El samurái caído

  • Autores: Víctor Santos
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 88 páginas
  • Precio: 17,57 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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