JSA All Stars, perfecto punto de partida

JSA All Stars Uno puede pensar en la JSA como un subgrupo de superhéroes, un recambio para la JLA, pero la realidad pinta muy lejos de esto. La Justice Society of America cuenta con el grandioso honor de ser el primer supergrupo de la historia del cómic (desde 1940), y hasta hoy día, con mayor o menor sufrimiento, ha conseguido sobrevivir engordando enormemente la historia del universo DC.

Actualmente la serie regular de la JSA cuenta con una salud envidiable (a ver si aprende Batman) gracias a la buena mano de Geoff Johns, alias “estoy en todo DC”. Sus últimas tramas son un ejemplo de equilibrio perfecto entre las clásicas refriegas a base de mamporros y unas profundas radiografías personales de cada uno de los miembros del grupo.

JSA All Star, que recopila la serie limitada del mismo nombre publicada dos años antes de la actual serie abierta, sigue en bastante medida la misma tónica que esta última. ¿De quien es la “culpa”? Pues en gran medida del mismo Geoff Johns, quien guioniza algunos de los números de esta serie limitada.

Pero no solo de Johns vive el hombre, y otros nombres fácilmente reconocibles, como David S. Goyer ( autor del guión de Batman Begins y El Caballero Oscuro), Michael Chabon (novelista creador de la tormentosa “Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay”) o James Robinson (Starman, Wildcats) y otros quizás no tan en boca de todos como Darwyn Cooke (Solo) o Howard Chaykin (American Flagg!, La Sombra).

JSA All Stars empieza con una burda excusa, una simple trama poco atractiva que da a pie a una búsqueda interior de los miembros más jóvenes de la JSA. Hay que recordar que de la JSA original sólo permanecen en activo cuatro miembros: The Flash (Jay Garrick), Wildcat, Green Lantern (Alan Scott) y Hawkman. El resto de miembros han recibido el honor de formar parte de la JSA de sus predecesores, los cuales en su mayoría pasaron a mejor vida.

El secuestro de los cuatro miembros originales obliga a los más jóvenes (incitados por un Hal Jordan poseído por El Espectro) a buscar su mayor miedo interior y aprender a combatirlo, evitando así que dicho miedo se convierta en la mayor arma del villano de turno, el demonio Legado.

Stargirl Esta es la mencionada excusa. A partir de aquí empieza lo bueno. A través de cada uno de los números recopilados, conoceremos más en profundidad a los miembros más recientes de la JSA, con tramas que van desde lo más banal y directo a lo más elaborado y rizado. Como ejemplo de lo primero se puede poner la historia de Hawkgirl, mientras que el segundo nivel lo tendríamos con la trama del Mr. Terrific original escrita por Chabon.

Ah, cierto, que no lo he mencionado. Los miembros más recientes de la JSA no serán los únicos protagonistas de JSA All Stars, sino que sus predecesores cuentan también con números dentro de este tomo, intercalándose justo después de su homónimo moderno. El detalle, siempre agradecido para los que desean iniciarse en el mundo de DC, son los pequeños prólogos que acompañan a cada uno de los tramos del recopilatorio (cada uno protagonizado por un héroe distinto), en los cuales se explica brevemente el origen de las dos versiones del protagonista en cuestión, aclarando el destino del predecesor en el caso de este. Las dos historias que prosiguen después de cada prólogo son el complemento perfecto para este, siendo en conjunto una breve pero esclarecedora carta de presentación del personaje y lo que significa para él llevar el legado que ha recaído (buscándolo o no) sobre él o ella.

JSA All Stars JSA All Stars sirve como perfecto inicio para todo aquel que quiera conocer en gran parte a la actual JSA (hay miembros que se han unido más recientemente pero no se puede tener todo). Es una gran radiografía grupal e individual de sus miembros que a la vez cuenta con una línea narrativa amena y bastante fugaz. Por desgracia no todas las historias están al mismo nivel, aunque este no es motivo suficiente para echarse atrás y no darle una oportunidad a la JSA.

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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