‘Imposibles X-Force. Ejecución final’, el final de una etapa genial

imposibles-x-force-portada

Después de un cuarto volumen que, desafortunadamente, desmerecía lo que hasta entonces habíamos leído de ‘Imposibles X-force‘, bajando mucho el nivel con respecto a la magistral ‘Saga del ángel oscuro‘, esperábamos con impaciencia lo que Remender nos tenía preparados para rematar 35 números que han supuesto lo mejor que se ha podido leer en la gastada franquicia mutante en los últimos tiempos, a la altura de las grandísimas ‘Astonishing X-men‘ de Whedon o los ‘New X-men‘ de Morrison.

Huelga decir que al nivel de expectación con el que se aguardaba esta ‘Ejecución final‘ se unía el más que obvio temor a que, como siempre suele ocurrir con cualquier final, la decepción por lo leído pasara excesiva factura al trabajo del guionista, que aquí se deja acompañar por tres artistas (Mike McKone, Phil Noto y Totino Tedesco) que hacen que echemos muy en falta al grandísimo Jerome Opeña, sin lugar a dudas el dibujante más adecuado para conseguir que lo que Remender nos narra hubiera alcanzado cotas mucho más elevadas.

Algo que queda impedido (aunque sólo en una pequeña parte) por la pulcritud y estaticidad de Noto y lo inane y poco representativa de la presencia de sus dos compañeros, pero que Remender suple con creces gracias a un arco argumental que, obviamente, rescata todo lo que se ha ido planteando durante los tres años en los que ha estado al frente de la colección para cerrar la trama que comenzó con ‘La solución Apocalipsis‘ y arrojar así luz sobre el destino final de Evan, el clon de En Sabah Nur que ha servido de motor silente a gran parte de los acontecimientos que se han ido desarrollando en una serie imprescindible para los amantes del buen cómic de superhéroes.

Imposibles X-Force vol.5: Ejecución final

8UN BUEN FINAL
  • Autores: Rick Remender & VVAA
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 264
  • Precio: 22,95 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.