‘Green Lantern’ y sus series hermanas en el nuevo Universo DC: virgencita, virgencita

Green Lantern 1

Parece claro quién manda en la nueva DC una vez que hemos leído los primeros números dedicados a Green Lantern, Red Lantern o los Green Lantern Corps. Si lo que más nos escamaba de los anuncios de DC era aquello de que sería un reinicio suave, éstas son las series en las que Didio y compañía han decidido tocar menos cosas de la continuidad pasada.

De hecho, ‘Green lantern’ 1 comienza justo donde había terminado ‘War of Lanterns’, el último minievento que encararon los cuerpos del anillo antes del Flashpointazo. Será que Johns manda tanto que, como esa parte de DC era la que él se encargaba de diseñar, estaba bien hecha y no necesitaba retoques.

Y así, no podemos considerar el primer numero de Green Lantern como un numero 1. Es solo el primero de una nueva saga, que además sería la post-tormenta, la calma chicha. Por eso es tan poco atractivo, por eso la parte de Hal Jordan funciona con calma chicha y la de Sinestro mejor, por eso a un lector recién llegado habrá que explicarle muchas cosas.

O sea, que de lo que se trataba era solo de hacer que los demás pasaran por el aro de un Johnsverso en el que a Green Lantern le ha ido francamente bien, nadie lo puede negar. Lo que sería justo es pedir al guionista que no se conformara con hacer un par de arcos argumentales con un malo-que-ahora-es-bueno-pero-en-realidad-sigue-siendo-malo. Sinestro, su Sinestro, se merece mucho más que eso. En lo gráfico, sin sorpresas.

Green Lantern 1

‘Green Lantern Corps’ y ‘Red Lantern’: que me quede como estoy

Tomasi lo hace mucho mejor en ‘Green Lantern Corps 1’ y eso que esencialmente implica lo mismo. Pero está tan seguro de lo que pueden dar dos personajes como John Stewart y Guy Gardner que sus caracterizaciones son apasionadas y dan ganas de ver hacia dónde caminarán en un futuro lejano. Flaquea, quizás, en definir mejor por qué inician esta nueva misión, pero lo importante ya está hecho.

El ‘Red Lantern’ de Milligan, siendo sinceros, daba tanto miedo que al final hasta se le agradece el poco riesgo. No, por nada, sólo porque… ¿cuántos cómics buenos ha hecho Milligan últimamente? ¿O desde hace tanto tiempo que ya ni nos acordamos?

Es una pregunta retórica. Bastante hace con no aburrir y, en este caso, no lo hace, aunque el primer número sea tan de “os voy a contar mi historia” que el mérito no sea de Milligan, sino de quien sacó a Atrocitus con rojo sangre. O sea, Johns: todo en su sitio, todo girando en torno a lo mismo.

En Zona Fandom | Los 52 de DC

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Roberto Jimenez @fancueva

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