‘Green Lantern – Ión: Guardián del Universo’, Hal o Kyle, ¿de qué lado estás?

No sé si a ustedes les ocurre algo parecido pero aquí, a este humilde reseñador, cada vez que se le habla de personajes como Flash o Green Lantern rápidamente los asocia a varias identidades secretas. En el caso del velocista escarlata dos nombres son los que aparecen en la cabeza de cualquier aficionado que se precie: Wally West y Barry Allen. En el caso del portador del anillo de poder ocurre algo parecido (si profundizamos un poco en la historia del objeto es incluso más enrevesado que el de Flash) e ipso facto surgen Hal Jordan y Kyle Rayner. Estos dos últimos humanos probaron de sobras ser dignos de portar el poderoso anillo y, a lo largo de los años, se han ido turnando a la hora de acaparar el protagonismo que otorga una responsabilidad tan importante como es ser el defensor del Sector 2814. Para la inmensa mayoría de lectores no hay discusión posible ya que Jordan es y será el único que cuenta con el favor del público. Sí, Rayner se tiene en cuenta pero, poco a poco, ha pasado a un segundo plano.

Aún así, y a pesar de seguir caminos distintos, el personaje ha tenido su cuota de importancia dentro de la parcela cósmica de DC y siempre se ha mostrado imprescindible en eventos como “La Noche Más Oscura” o “El Día Más Brillante”, un elemento que aporta el equilibrio necesario entre tanta amenaza de proporciones épicas. Corría el año 2000 y una nueva etapa por parte de los Green Lantern Corps empezaba a dar sus primeros pasos, el bueno de Hal volvía a estar en primera línea de batalla y Kyle perdía cierto protagonismo hasta el punto de no saber dónde se encontraba. ‘Green Lantern – Ión: Guardián del Universo’ viene a arrojar algo de luz a esa pregunta y nos va a aclarar bastantes interrogantes acerca del paradero de Rayner. Hay que saber valorar en su justa medida una historia como esta puesto que estamos en una etapa en la que la mayoría de movimientos “importantes” dentro de DC tendrían su origen en alguna macrosaga cuyo origen habría que buscarlo en el apartado cósmico y, por ende, en las cabeceras marca “Green Lantern”.

El guionista Ron Marz, conocedor de la franquicia desde hace años, es el encargado de guionizar una maxiserie en la que no falta ni un solo elemento de los que han hecho grande al personaje. Aquí se va a hacer un repaso a mucho de lo que ha acontecido con Kyle y que lo llevó a ser uno de los nombres importantes durante la década de los noventa. ¿Hacemos memoria? Recibió el último anillo de poder del Cuerpo, pasó a engrosar las filas de La Liga de la Justicia, se convirtió en Ión pero renunció a tal identidad, resucitó a los Guardianes del Universo, sería Guardia de Honor, volvería (por segunda vez) como Ión y, ahora sí, sería una fuente de poder y energía de todo lo relacionado con el verde. Yo diría que no está nada mal para un personaje “de segunda”. Vamos, si hasta va a tener a un grupo de justicieros y cazarrecompensas tras él ya que creen que es el causante de una serie de ataques mortales a lo largo del universo. Marz se sabe mover a la perfección en este terreno y se saca de la manga un relato dinámico y grandilocuente, lleno de giros inesperados y personajes que, de alguna manera u otra, han sido importantes para Rayner. Viendo la importancia del proyecto no se podía descuidar el aspecto gráfico y para alcanzar buenas cotas de calidad nos vamos a encontrar con gente tan capaz como Greg Tocchini, Fernando Pasarín, Tom Grindberg, Yvel Guichet y Paco Díaz. Un relato que hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción, un género íntimamente ligado a un personaje icónico como es Green Lantern, y que aquí se torna en imprescindible para comprender mejor algunos de los momentos más importantes de la historia reciente de DC.

[Grade — 8.00]

Green Lantern Ión – Guardian del Universo

  • Autores: V.V.A.A.
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 296 páginas
  • Precio: 32.00 euros

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Mario de Olivera @fancueva

No sé si el médico que ayudó a mi madre a traerme al mundo me dio un cate en el culo o directamente me arrimó un Spiderman. Lo que sí tengo claro es que desde que tengo uso de razón siempre he tenido un tebeo entre las manos. Por el camino se fueron añadiendo más aficiones que me convierten en un devorador de series, películas y algún que otro libro. Jugador “devezencuandero” a lo que me pongan por delante, siempre y cuando medie el machacamiento de zombies o de ejércitos plagados de magos y orcos, intento estar siempre liado con cualquier actividad lúdico-frikoidal que haga mi existencia sevillana algo más agradable y entretenida. Oh yeah!

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