‘Gotham Central vol.1’, la otra cara de la ciudad

Antes de centrar su carrera de pleno en hilvanar proyecto tras proyecto del microcosmos que lleva años construyendo al alimón junto a su inseparable Sean Phillips, Ed Brubaker se movió por ciertos rincones del tebeo de las dos majors; rincones que utilizó como tubos de ensayo brillantes y de un calibre asombroso para experimentar con esas fórmulas del noir que tantas excelencias han destilado en títulos como ‘Criminal’, ‘Fatale‘, ‘The Fade Out‘, ‘Kill or be Killed‘ o ‘Velvet‘. Y si bien ahora podría dedicarme a citar uno a uno todos aquellos proyectos en los que la mano de Brubaker se dejó notar con brillantez y maestría, me quedaré sólo con dos que, a mi parecer, sirven de perfecta antesala al guionista de hoy: la etapa en la que sucedió a Brian Michael Bendis al frente de ‘Daredevil‘ y este ‘Gotham Central‘ que tan sumamente desprevenidos nos pilló a los que seguíamos con interés la trayectoria del de Bethesda —que sí, que lo sé, que me estoy dejando los siete años que estuvo al frente de ‘Capitán América‘ en el tintero pero, insisto, hablar del Capi no viene al caso.

En las páginas del cuernecitos, Brubaker consiguió, de forma mayoritaria junto a Michael Lark, que los lectores asiduos de una de las pocas colecciones de Marvel que lleva años sin decaer —me saltaré aquí de manera muy consciente la micro etapa de Andy Diggle, encajonada como está entre, antes, lo sobresaliente de Bendis y Brubaker y, después, lo igualmente alucinante de Waid, Soule y la actual estancia de Zdarsky— dejáramos de echar de menos en muy pocos compases a su predecesor, un logro que habla por sí sólo de las enormes capacidades del escritor para moverse con extrema soltura por los intersticios del tebeo de intriga a pie de calle. Pero que así fuera, que Brubaker mantuviera e incluso superara lo que para muchos —entre los que me incluía— era el culmen de lo que se había podido leer hasta entonces en la serie de «Dan Defensor», no nos cogió del todo desprevenidos cuando, justo antes de hacerse cargo de los vericuetos de la existencia de Matt Murdock y su alter ego, el guionista se había sacado de la chistera, junto a Greg Rucka, esta soberbia maravilla llamada ‘Gotham Central’.

Habiendo colaborado previamente en un crossover centrado en Batman, Brubaker y Rucka llevaban tiempo queriendo acometer el proyecto que finalmente eclosionaría en ‘Gotham Central’, un proyecto centrado en el departamento de policía de la ciudad del Caballero Oscuro que, mirando hacia otros puntos cardinales que evitaran en la medida de lo posible recalar en lo meramente superheróico, exploraran el Universo DC desde una perspectiva mucho más terrenal. Y a fe mía que lo consiguieron. Es más, lo consiguieron de forma tan excelsa, que leída de nuevo —y ya van, creo, cuatro veces— con motivo de esta edición que nos ofrece ECC en lo que se ha venido en llamar por los aficionados «formato jibarizado», la serie sigue sorprendiendo tanto o más que en aquellos lejanos primeros compases hace la friolera de 17 largos años.

Y si lo hace, es porque los años han conseguido aumentar sobremanera la mejor cualidad que ambos escritores consiguieron imprimir en su criatura: saber conjugar a la perfección la intromisión de ciertos apuntes hacia el universo de Batman —sobre todo de sus villanos, con Mr. Freeze o Dos caras como protagonistas más notables en este primer volumen— con todo un rosario de personajes nuevos y de situaciones que uno no esperaría encontrarse en un tebeo enmarcado en el ámbito del Universo DC tradicional. Porque, recordemos, aunque esto no es Vertigo —a saber si ahora lo enmarcarían dentro del Black Label—, se parece tanto a lo que un tebeo del sello adulto de DC podía ofrecer, que la sensación de extrañeza que producía verlo mes a mes sin terminar en los mismos salones que ‘Sandman’ no hacía sino aumentar nuestra fascinación por los destinos de Renee Montoya y sus compañeros de estación. Todo un pequeño corpúsculo de actores que, inmersos en arco argumental a cada cual más apasionante y espectacular, se mantienen vivos en nuestros recuerdos comiqueros como parte de lo mejor que supo ofrecer el cómic yanqui en la primera década de este siglo.

Gotham Central vol.1

  • Autores: Ed Brubaker, Greg Rucka, Michael Lark et al.
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 424 páginas
  • Precio: 35,62 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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1 Comentario

  1. Lo leí, por fin, este verano. Me decepcionó bastante. Creo que no es buena idea tratar historias de superhéroes o supervillanos desde una perspectiva humana. Y luego están todas las historias comunes de gente común que ocurren en el cómic que no me interesan para nada. Que si alguien se queda embarazada, que si alguien se pone enfermo, que si alguien tiene un problema con el juego o con las drogas, etc. Me dan igual. Es como ver una peli de sobremesa de Antena 3. Yo leo, cómics o novelas, y veo películas o series donde ocurran cosas excepcionales, irreales, sorprendentes. Para reflejar el mundo real no necesito perder el tiempo.

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