‘Gisèle y Béatrice’, formas de amar

Gisele y Beatrice

Si bien en otros muchos términos la sociedad en la que nos ha tocado vivir necesitaría, y mucho, una versión 2.0 que la mejorara cuanto antes mejor, en lo que se refiere a la ampliación de las fronteras del sustantivo amor romántico, creo que estamos viviendo en un momento fundamental dentro de la historia de nuestra especie. Y lo es, fundamental, si consideramos que en menos de un siglo todas aquellas acepciones del verbo amar que no se ceñían a la dualidad hombre-mujer han conseguido abrirse paso saliendo del ostracismo al que estaban relegadas. Bien es cierto que todavía, por desgracia, les queda mucho que recorrer, y que saliendo del “primer mundo” la situación retrocede desde décadas hasta siglos de aquella que el mundo “más civilizado” —enorme eufemismo, tenedlo en cuenta— ostenta. Pero, con todo, que hoy podamos ver con más normalidad a parejas de toda condición es un paso decisivo para que, en el futuro, ese concepto rancio de la pareja que se deriva de la religión y la tradición quede completamente obliterado.

¿Que a qué viene el “rollo”? Obviamente, al hecho de que es ‘Gisèle y Béatrice’ un cómic que, entre sus muchas cualidades, lucha desde la viñeta por abrir estrecheces de miras, abatir barreras y hacernos ver que en el amor, nunca nada está escrito y menos aún reglado. Y si no, que se lo digan a George, el jefe de Béatrice, un hombre que estando casado no para de tirarle los tejos a toda mujer que se le pone por delante y que se ha propuesto hacer suyo al bombón que tiene por secretaria. Cediendo aparentemente a sus deseos carnales, lo que George no sabe es que Béatrice le ha preparado una trampa que cambiará para siempre su existencia y la equivocada percepción que tiene del sexo opuesto y de lo que realmente es el amor.

En manos de Feroumont, la premisa de partida expuesta en el párrafo anterior se desarrolla siempre en términos inesperados —tan inesperados como el giro de tono fantástico que da el relato a las pocas páginas de comenzar— y siempre bajo una constante elocuencia que no deja lugar a dudas acerca de la genialidad del autor francés a la hora de tratar los vericuetos por los que se va desarrollando la peculiar historia de vejaciones, amor y necesidad —en ese orden— que pone en pie a lo largo de tan espléndidas páginas. Con su trazo de marcada influencia cartoon, y una narrativa que deja respirar a la historia, lo que el artista termina rubricando con ‘Gisèle y Béatrice’ es una de las reflexiones más lúcidas acerca de las relaciones humanas —así, en términos generales— que servidor ha tenido la dicha de leer en los últimos tiempos. Dadle una oportunidad. No os defradudará.

Gisèle y Béatrice

  • Autores: Feroumont
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 128 páginas
  • Precio: 17,10 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario