‘Frecuencia global’, acción trepidante

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Un día estás tan tranquilito ocupándote de tus cosas cuando de repente te suena el móvil y una voz femenina te dice: “Aquí Aleph. Estás en la frecuencia global.” Es la señal convenida para que entres en acción, como parte de una organización de inteligencia y rescate conformada por mil y un agentes, repartidos por todo el planeta. Cada uno está especializado en un terreno concreto —informática y comunicaciones, armamento y técnicas de guerrilla, psicología, espionaje, etc.—, y todos ellos llevan una vida más o menos normal, ajena a las amenazas que acechan al mundo desde las sombras, hasta que, como tú, en el momento más inesperado reciben la llamada. Aleph, la joven hacker que contacta con los agentes y organiza las operaciones, es uno de los personajes recurrentes de esta obra. Recluida en una habitación equipada con pantallas y sistemas de comunicación, es la encargada de poner en marcha esta compleja red que fue creada por otro personaje igual de enigmático: Miranda Zero.

Warren Ellis se ocupa de narrar las peripecias de esta agencia a lo largo de los doce números que componen la colección, que están recogidos en su totalidad en el volumen que hoy nos ocupa. Cada número abarca una historia completa, una amenaza determinada contra la seguridad mundial, entre las que se cuentan terroristas con bombas químicas, unos cruentos experimentos genéticos en unos laboratorios secretos en Japón, un recóndito pueblo noruego donde todos sus habitantes se quedan catatónicos o un peligroso virus de origen alienígena. El tono de las historias varía, ya que encontramos algunas más sombrías y otras donde predomina la acción y el ácido sentido del humor de Ellis. Pero lo que se mantiene inalterable en todo momento es el ritmo trepidante con el que se desarrollan los acontecimientos, que alcanza su cenit en episodios como el de la joven especialista en parkour que debe recorrer Londres de una punta a otra para desactivar una bomba, o aquel otro en el que Miranda Zero es capturada y los agentes cuentan con una hora para encontrarla, antes de que la maten.

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‘Frecuencia Global’ también se enriquece con la participación de nada menos que una docena de dibujantes, que se turnan en cada entrega para plasmar los guiones de Ellis. Lo cierto es que no todos rinden al mismo nivel, de forma que esta alternancia en el apartado gráfico es la que marca los mayores altibajos de calidad en la colección. Todo depende de los gustos, ya que aquí se combinan estilos muy diferentes, desde el trazo feísta y grotesco de Glenn Fabry hasta el realismo crudo de Lee Bermejo, pasando por el estilio limpio y clasicista de Chris Sprouse. En su mayoría son todos dibujantes consagrados —ya le habría gustado a más de un guionista poder contar con todos ellos en una misma serie—, aunque no todos estén a la altura de lo que cabría esperar de ellos, como ocurre con Steve Dillon y David Lloyd.

Salvo por un par de episodios más flojos, ‘Frecuencia Global’ es una experiencia entretenida y emocionante de principio a fin. Una obra coral con la que ponerte la adrenalina por las nubes sin necesidad de levantarte del sofá, salvo que, como decíamos al principio, te suene el móvil de repente y Aleph aparezca al otro lado de la línea para decirte que eres el único capaz en este momento de ayudar a salvar el mundo del nuevo peligro que lo amenaza.

Frecuencia global

  • Autores: VV.AA.
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 288
  • Precio: 28,50 euros

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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