‘Fatale 5. Maldice al demonio’, todo lo bueno acaba

Fatale 5

Si como decía Virginia Madsen en el prólogo del ‘Dune’ de David Lynch “un comienzo es algo muy delicado”; aún más lo es el final de una historia, sobre todo si esta ha tenido un arranque asombroso, un desarrollo espectacular y las expectativas hacia su conclusión se han visto elevadas al paroxismo. En televisión, por citar un medio en el que la serialización de relatos es práctica más que común, el ejemplo más evidente que a muchos se os vendrá a la cabeza seguramente será ‘Lost’, esa serie que a lo largo de sus seis temporadas mantuvo en vilo a medio mundo y de cuyo controvertido final aún hoy, cinco años después de su emisión, aún se habla por todas partes. Obviamente, si traigo esta sucinta reflexión a colación es porque, considerando lo que hasta ahora habíamos leído en los cuatro volúmenes publicados por Panini, la anticipación hacia el arco final de ‘Fatale’ lograba lo de siempre, plantearse si las últimas páginas escritas por Ed Brubaker e ilustradas por Sean Phillips estarían a la altura de las circunstancias y cerrarían una colección que, ante todo, ha servido para poner de manifiesto —como si hiciera falta, la verdad— que pocos equipos creativos estadounidenses están hoy por hoy a la altura de lo que ellos desarrollan.

Huelga decir, por otra parte, que lo que nos encontramos en ‘Maldice al demonio’ no sólo está a la altura de lo que podía esperarse sobre el final de la historia de Nicolas y Josephine sino que, hasta cierto punto, supera lo que habíamos imaginado, huyendo Brubaker de un happy ending —al menos de uno al uso— que habría matado de forma inmisericorde lo que este fascinante relato noir de corte fantástico nos ha ofrecido en los veinticuatro números publicados originalmente por Image. Unos números en los que hemos asistido a un despliegue alucinante por parte de un guionista que siempre parece que ha dicho todo lo que tenía que decir en el medio con su penúltima obra hasta que aparece la última y vuelve a dejarnos boquiabiertos. Y si no me creéis, esperad a ver lo que os tiene reservados con ‘The Fade Out’, una maxiserie de doce números situada en el Hollywood de la edad dorada que está a punto de concluir al otro lado del charco.

Es evidente que Brubaker no habría logrado llegar a las cotas que ha ido rayando con ‘Sleeper’, ‘Criminal’, ‘Incógnito’ o ‘Fatale’ de no ser por la (divina) intercesión de Sean Phillips, un dibujante todoterreno de estilo inigualable sobre el que ya comienzan a agotarse los epítetos que respalden el soberbio trabajo que hace cada vez que tiene que poner su arte y su narrativa secuencial al servicio de un relato ideado por el responsable de la mejor etapa que haya conocido ‘El Capitán América’: sucio y tremendamente efectivo, el estilo de Phillips nos sorprende en este último volumen con páginas que se alejan de todo cuanto le habíamos visto hasta el momento, recordándonos que, aunque pudiera parecer lo contrario, todavía tiene mucho que decir en un medio que es un poquito más grande gracias a su existencia. ‘Fatale’ ha terminado, pero la “fiesta” comandada por Brubaker y Phillips parece que no ha hecho más que empezar. Que así sea.

Fatale 5. Maldice al demonio

  • Autores: Ed Brubaker & Sean Phillips
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 144 páginas
  • Precio: 15 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario